viernes, 18 de noviembre de 2011

La Autopista de Los Muertos -Parte I-

-I-


Manuel conducía por la autopista. Iba del trabajo a su casa después de una larga jornada laboral. Habían tenido que hacer demasiado papeleo en la oficina, y encima debía conducir 3 horas para volver a su hogar. Tenía un cd de música rock antiguo puesto. «Adoro esta canción», pensó y subió el volumen mientras sonaba Paint It Black de The Rolling Stones. Sus ojos verdes estaban ya cansados de las horas de trabajo y de carretera. Aún le quedaban una hora y media para llegar a casa, así que bajó el ritmo del coche y decidió tomárselo con calma. «Total, como me pille un radar, me jode todo el mes». 
De repente tuvo que parar en seco. Había una cola enorme para entrar en la ciudad.
—Joder... y eso que no es fin de semana.... —Dijo para si mismo mientras ponía las luces de emergencia.
Apartó su pelo rubio y suspiró. Miró atentamente a la larga fila de coches, motos y camiones que ocupaban la autopista. No se podía ver el inicio del atasco y eso le molestaba. Por los laterales varias ambulancias y coches de policía con la sirena puesta iban a toda velocidad hacia la ciudad. Algo gordo había pasado ahí delante, seguramente tardarían en reanudar la marcha, así que Manuel se acomodó en el asiento y disfrutó de la siguiente canción que sonaba Back in Black de AC/DC.
Pasaron treinta minutos, una hora.. y nadie se movía. Manuel quitó el cd y poner la radio. «Puede que digan algo del tráfico, de lo que ha pasado, ¿un accidente múltiple tal vez?».
—Y los resultados deportivos de esta jornada son....
Cambió de emisora.
—Mañana se esperan lluvias...
Cambió de nuevo. «¿Donde demonios está la emisora de Tráfico?», Manuel apretó los dientes nervioso.
—...disturbios por toda la ciudad...
Cambió, nada del accidente.
—Ataques a personas inocentes...
Cambió. Seguramente hablarían de alguna guerra, siempre son los inocentes los que sufren en ella.
—Las autoridades sanitarias advierten que los infectados...
Cambió. Aún faltaba un mes para el otoño y ya empiezan con lo de la gripe.
—...la entrada a la ciudad... —«¡Premio!», Manuel sonrió con satisfacción.  —...está colapsada debido a los disturbios que están ocurriendo en diversas zonas. La policía recomienda que permanezcan en sus casas hasta que el conflicto se haya solucionado y se hayan encontrado a los causantes de tales altercados. Los hospitales no dan a basto tratando a los heridos. Aún no se sabe el origen de los ataques. Si ven a alguien que parezca peligroso, diríjanse hacia la comisaría de policía más cercano y si tiene oportunidad, refugiase en un lugar seguro. Se sospecha que los ataques han sido obra de alguna organización terrorista. Repetimos, la entrada a la ciudad....
Manuel no podía creer lo que acababa de escuchar ¿ataques?¿infectados?¿altercados en la ciudad? ¿que demonios pasaba?. Cogió su móvil e intentó llamar a su mujer, pero no daba señal. Empezó a preocuparse, ya no por el atasco ni por si mismo, sino por su familia. A estás horas su mujer estaría bañando a su pequeña Claudia. Esperaba que estuvieran a salvo en casa...
—¡¡ULTIMA HORA!! —la voz de la locutora de radio, aguda y firme, le sacó de sus pensamientos y toda su atención se centró en ella. —El gobierno comparecerá en 30 minutos para dar un discurso sobre lo que está sucediendo, y es que podemos afirmar que no sólo está teniendo lugar en nuestra ciudad, sino también en varias ciudades europeas. Tenemos en directo a Carmen desde el Hospital de Barcelona, dinos Carmen, ¿como están las cosas? tenemos entendido que los hospitales están colapsados ¿nos lo puedes confirmar?
—Hola María —la chica sonaba algo alterada por los altavoces del coche— si, lo podemos confirmar, los médicos y enfermeros no dan a basto. Hay heridos por todas partes, muchos graves, y lo que se está viviendo aquí desde hace unas horas es un verdadero caos. Nadie sabe que ocurre ni cuál es el origen de todo esto, pero podemos asegurar que la imagen es dantesca aquí dentro. Hay gente herida, mutilada, sangre por todas partes y sus testimonios son estremecedores, unos dicen que les atacaron sin previo aviso, hay muchos ataques por mordedura y.... —de repente hubo una larga pausa. Manuel estaba desconcertado por todo lo que acababa de escuchar, ¿era real lo que habían dicho? ¿se trataba de una campaña de publicidad de alguna estúpida película? 
—Carmen, Carmen ¿estás ahí? Vaya, parece que hemos perdido la conexión...
—¡¡Aaaaah!! ¡¡Dios!! ¡¡tenemos que salir de aquí!! ¡¡joder, hay que salir de aquí!! ¡¡corre corre!! —se oyó como si algo cayera, «El micro, se le a caído el micro, ¿pero que cojones...?». 
Se escucharon gritos, gemidos y disparos. Después, se hizo el silencio.


2 comentarios:

  1. Hola...te estoy siguiendo...leí tu historia...Espero la segunda parte...besos...Maharet...Desde las mas profundas tinieblas...

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  2. Hola, muchas gracias por seguir el blog! espero que te gusten las historias que voy subiendo, la segunda la acabo de añadir, y la tercera te puedo adelantar que será la última de 'La Autopista de los Muertos'. Muchas gracias de nuevo por estar aquí.

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