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lunes, 31 de diciembre de 2012

Feliz Año Nuevo!!


Por si luego no me da tiempo... Feliz (Zombie) Año 2013! que nunca perdamos el buen humor y las ganas de hacer cosas nuevas! Pasadlo bien y tened cuidado con los monstruos de la noche ;)

Después de fiestas, volveré a la carga con nuevos relatos y reportajes, agradecer a todos vuestro apoyo! :D




domingo, 23 de diciembre de 2012

Feliz Navidad!!!

 Y como en breve es ya Navidad, intentaré estar un poco por aquí, aunque con las fiestas será difícil así que me gustaría desearos .... FELIZ (sangrienta) NAVIDAD!!!! :D


sábado, 15 de diciembre de 2012

Nueva publicación

Han publicado otro de mis relatos en la webzine Primula Studio!!! Darles las gracias por esta oportunidad, aquí os dejo el link para que le echéis un vistazo ;)



lunes, 10 de diciembre de 2012

El Incidente


-I-

Seguían en la carretera. Habían podido repostar gracias a un coche abandonado que aun le quedaba algo de gasolina en el depósito. No sabían cuanto tiempo había transcurrido desde que se conocieron, aquella fatídica noche de inverno.

Desde ese momento había conducido casi todo el tiempo, por carreteras secundarias, para evitar problemas. Se dirigían a una cabaña apartada, en medio del bosque. Parecía un buen lugar para descansar y dejar por un tiempo de huir. La cabaña pertenecía a la familia de Jimmy, y él sabía que era una zona deshabitada y tranquila, muy alejada de las ciudades. Un lugar seguro.

Marie miró por la ventanilla, Jimmy conducía en ese momento.

-¿Recuerdas como nos conocimos? –le dijo con dulzura.

-Como olvidarlo –dijo él, la miró, y volvió a poner sus ojos en la carretera- Recuerdo las estrellas.

-II-

Marie iba en el metro, como cada noche, de regreso a casa después del trabajo. Era camarera en un restaurante, y hoy pudo salir unas horas antes ya que al día siguiente tenía que ir a la boda de una amiga. Su jefe, aunque estricto, era un buen hombre, y le había permitido que saliera tres horas antes para poder dormir bien, ya que debía levantarse temprano, a cambio de que esas horas las hiciera en su día de fiesta. Ella aceptó encantada.

Estaba sentada, leyendo uno de esos libros que siempre empiezas y nunca acabas. Miró alrededor. Había poca gente en su vagón, que era uno de los últimos. Un grupo de jóvenes hablando, una pareja apoyada contra la pared, unos ancianos despotricando sobre política, una joven con unos auriculares vistosos. Eran ya las diez de la noche, la gente iba a sus casas a cenar o salían a tomar algo. Suspiró y volvió a la lectura.

Se empezaron a escuchar voces desde los otros vagones. Marie levanto la vista y miró hacia el lado de donde provenía el sonido. Las personas de su vagón hicieron lo mismo. A pesar de que los vagones estaban conectados, no se veía nada, lo que indicaba que lo que fuera que estuviera pasando, era en los primeros vagones, y sólo se podía escuchar ruido, mucho ruido, y voces, como gritos.  

El metro paró en seco, alguien le había dado a la palanca de emergencia. Marie se levantó de su asiento y caminó unos pasos hasta poder ver al fin algo de lo que estaba ocurriendo.

-III-

Jimmy estaba con su prometida, Clara, cuando de el metro se detuvo. Iban de camino a una fiesta en casa de su hermana y ese acontecimiento haría que se retrasaran.

-Joder… algún gracioso haciendo de las suyas, seguro –le dijo, mirándola a los ojos.

-No se Jim, se oían ruidos por allí, puede que alguien tuviera algún problema, ¿no?

-Puede ser, no se, pero espero que se solucione todo pronto. –sonrío y le apartó un mechón de pelo cariñosamente.

Una mujer, de unos treinta y cinco años se había levantado de sus asientos. Jimmy la miró, seguro que iría a ver que podía estar ocurriendo.

Se escucharon fuertes gritos, y ya no provenían de tan lejos. Jimmy puso instintivamente a Clara tras él. Varias de las personas del vagón gritaron, y la mujer que se había levantado empezó a caminar hacia atrás. Jimmy dio un par de pasos hacia adelante para ver mejor, ignorando los tirones que Clara le daba en la manga de su chaqueta.

Un hombre venía corriendo hacia su vagón. Estaba asustado y lleno de sangre. Más personas empezaron a pasar por su vagón, corriendo sin rumbo.

Las puertas se abrieron. La visión de lo que había en el anden hizo que todos se paralizaran.

-IV-

Marie se echó hacia atrás, atónita, ante lo que estaba viendo. Gente aterrorizada y sangrando pasaban por delante del vagón. Algunos pasaron ante ellos, sin rumbo,  y parecían huyendo de algo.

Las puertas de todos los vagones se abrieron haciendo un fuerte ruido que hizo que Marie reaccionara. Miró hacia el anden, y se llevo las manos a la boca.

Gente cubierta de sangre, gritando, entraron dando empujones y tirando al suelo algunos pasajeros. Pero otros, que caminaban con más lentitud, fueron los que atemorizaban a todos. Entraron, con un aspecto horrible, y se lanzaban hacia cualquier persona que tuvieran delante. La atacaban. La mordían. Empezaban a devorarla.

El grupo de jóvenes empezó a salir del vagón, pero varios fueron atacados. A uno de ellos le dieron un gran mordisco en el cuello, tiñendo todo el vagón de rojo intenso. Otros se le lanzaron encima y empezaron a devorarle.

Los ancianos intentaron salir como pudieron. La chica de los cascos cayó al suelo y fue aplastada por el tumulto.

Marie miró alrededor. Solo se salvaban ella y la pareja. Los miró. Él se había puesto delante de la chica, protegiéndola. Parecía ausente. Ella tiraba de él y le gritaba algo.
Tardó unos segundos en reaccionar, pero cuando lo hizo, fue tarde. Marie fue testigo del atroz espectáculo que tendría a continuación.

-V-

Jimmy se quedó en shock. Observó en silencio todo lo que estaba ocurriendo.
Desde que se habían abierto las puertas, había empezado el caos. Las personas de los primeros vagones que habían llegado corriendo salieron a toda prisa. En el andén, ocurrió al revés. La gente que deberían haber estado esperando el metro entraron corriendo y heridas. Todo era dantesco. Había gente mutilada. Llena de sangre. Pero habían otros, más lentos y deteriorados. Esos otros atacaban a las personas. Aunque parecía que no solo se conformaban con eso, sino que se las comían.

Seguía delante de Clara, intentando ocultarla. Ella le tiraba de la chaqueta.

-¡Vámonos por Dios! ¡¡Tenemos que salir de aquí!! –dijo en un grito.

Jimmy estaba pensando que debían hacer. Como podrían salir de allí sin sufrir ningún rasguño. Miró alrededor. La mujer que estaba de pie parecía ilesa y, al igual que ellos, parecía estar analizando la situación. Vio las escaleras que conducían a la calle, no estaban muy lejos de ellas. Si corrían y no se paraban ante nada, puede que lo consiguieran.
Se giró hacia Clara, a tiempo para ver como uno de esos podridos se abalanzaba contra la que iba a ser su mujer y le arrancaba media cara ante sus ojos. Su sangre le manchó la cara. Más de esas cosas se acercaron a ellos.

-¡¡No!! –digo y les aparto como pudo de un empujón.

Pero eran más y más fuertes que él. Lo apartaron. Clara alargo la mano hacia Jimmy, con mirada suplicante. Jimmy se acercó y le cogió la mano. Tiró de ella pero habían demasiados encima de su pequeño cuerpo. Uno de ellos lo vio y empezó a acercarse lentamente. Jimmy pudo ver como eran de cerca, y aunque parecía un humano, estaba todo desgarrado y con sangre coagulada por todas sus heridas. Estaba muerto.

Jimmy hizo un último esfuerzo de tirar de Clara, pero ella ya no hacia ninguna fuerza con su mano. Antes de que esa cosa pudiera hincarle el diente, alguien tiró de él.

-VI-

Marie vio, impotente, como el futuro de aquella joven pareja se hacia añicos. Ella fue devorada por esas cosas, y él, estaba a punto de serlo.

Tiró de él y lo saco a toda prisa del metro. El andén estaba repleto de gente. Algunos corrían hacia las escaleras, otros sin rumbo fijo, acaban incluso en las vías. Lo apoyó contra la pared, y se puso a su lado unos segundos. Había mucha gente en el suelo medio devorada, muerta. Grupos de aquellas cosas se estaban comiendo a sus persas. Miró hacia la escalera. Si corrían saldrían a la calle en pocos minutos.

-¡Vamos! –le dijo al chico cogiéndole por el cuello, se giró y tiro de su manga.

Él, aunque se encontraba en estado de shock, no puso resistencia. Subieron por las escaleras, intentando no chocar con las demás personas. Unos policías bajaron corriendo con sus armas en las manos.

-¡Todos fuera de aquí! ¡¡Rápido!! ¡¡Salgan todos de una vez!! –dijo uno de ellos y empujaba la gente para que fueran más aprisa.

Consiguieron salir del metro, pero la calle no era mejor. La gente gritaba y corría por todos lados. Algunos coches chocaban contra otros o contra cualquier cosa que se le pusiera delante, incluso personas. Marie miró alrededor, conocía esa calle. Vio un coche con la puerta abierta.

-¡Allí!- le dijo al chico- ¡Vamos, corre!

Empezaron a caminar entre la gente hacia ese coche. La puerta del piloto estaba abierta, y todo el asiento estaba cubierto de sangre. Cuando Marie dio la vuelta para poder entrar, vio el cadáver de la conductora en el suelo.

-Joder…

El joven abrió la puerta del copiloto, pero se quedó paralizado unos segundos.

-¡Vamos, entra joder! –dijo Marie sacada de quicio.

Entendía que tenía que tener un gran trauma, pero en la situación en la que se encontraban, todos los segundos eran importantes.

-Hace una noche muy bonita….mira las estrellas. –estaba mirando al cielo, atolondrado.
El cadáver que tenía a su lado hizo un ruido y empezó a moverse.

-Joder, joder, joder…. ¡entra en el puto coche!

El chico la miro y entró rápidamente en el coche. Marie hizo lo mismo justo para evitar que la anterior conductora le cogiera el tobillo.

-VII-

Su novia. Su prometida. Todo su mundo, había muerto. Consiguió salir de ese infierno gracias a esa mujer. Se encontraba en el asiento del copiloto mientras ella ponía el coche en marcha y se largaron rápidamente de allí. Parecía que ella conocía bien la zona, y fueron apartándose de la ciudad poco a poco. Se dirigió hacia la carretera principal.

-No –dijo Jimmy- si todo esto, ha ido a más, estará colapsada- la miró.

-Tienes razón –dio marcha atrás y cambiaron de camino.

-¿Do…donde vamos?

-No lo se, sólo quiero que nos alejemos de todo esto. -no le miraba- por cierto, siento lo de tu novia….

-Ya…. –consiguió decir antes de que su rostro se cubriera de lágrimas.

No se había dado cuenta, pero hasta ese momento no había conseguido llorar por ella. La mujer conducía en silencio. Jimmy miraba por la ventana, con los ojos borrosos, y pudo ver como la ciudad era una autentica pesadilla. Pasaron por uno de los barrios de las afueras de la cuidad, de lejos se veían algunas explosiones. Se escuchan gritos y disparos. La policía estaría intentando controlar la situación. Aunque parecía que estaban perdiendo el control. La mujer puso la radio.

-Las autoridades recomiendan quedarse en sus casas y no salir bajo ningún pretexto… no dejen entrara a nadie, repito, no dejen entrar a nadie…si hay alguien que pudiera haber sido mordido, pónganle en cuarentena, es sólo una medida cautelar…. –y se volvía a repetir desde el principio.

-Todo esto parece una puta broma ¿verdad? –la mujer le miro- me llamo Marie, por cierto.

-Jimmy….

-Bien…. Pues deberíamos de pensar que hacemos ahora, Jimmy –volvió a mirar a la carretera.

-No se,  solo quiero despertar y ver que todo esto a sido una jodida pesadilla….

-Lo se, pero por desgracia, no lo es…. –le dijo con cautela- todo irá bien…

-No, nada irá bien….nada está bien… -apoyó la cabeza contra el cristal y se quedaron de nuevo en silencio.

-VIII-

De todo aquel caos, de esas primeras horas, habían pasado ya meses. Después de ellos, se habían dedicado a esconderse. Habían saqueado algunos comercios y gasolineras. Y pudieron ver como todo acababa. Primero, todos los medios de comunicación empezaron a desaparecer. Los gobiernos y las fuerzas de seguridad cayeron en pocas semanas. Al principio, cuando iban a alguna tienda habían personas y luchaban juntas contra algunos de esas cosas. Pero cada vez habían más seres y menos personas.  Hacia ya un mes que no encontraba a nadie vivo. A las semanas de estar juntos, Jimmy recordó una vieja cabaña en la que había pasado muchas vacaciones en su niñez, pertenecía a sus padres. Así que mientras se dirigían a ella, fueron recolectando todo lo que podían: comida, medicamentos, mantas, ropa, productos de higiene… de todo.

Sólo les quedaban un par de horas de viaje y ya estarían a salvo, al menos de momento. No sabían si la cabaña estaba en buenas condiciones, o si había sido ocupada por algún otro superviviente. 

Al llegar a la cabaña, no vieron a ninguna de esas cosas por allí. Aparcaron en la puerta y entraron con cautela.  Estaba desierta. Dejaron parte de sus cosas dentro, no todas, por si tenían que salir huyendo a toda prisa.

A pesar de ser pequeña, estaba bien construida. Abajo tenían un salón, una pequeña cocina, y un aseo. Arriba, un baño y tres habitaciones.

No sabían cuanto duraría, pero se aferraban a la idea de poder dejar de escapara, de huir, aunque fuera por unos días.

-Creo que aquí estaremos bien por un tiempo –dijo sonriendo Marie.

-Si, al menos podremos descansar un poco –contestó Jimmy y la miró.

Se tenían mucho cariño mutuamente. Habían pasado muchas cosas juntos. Los peores momentos de sus vidas. Y eso hizo que tuvieran un vínculo muy fuerte. Nada romántico, sólo amor puro y necesidad. Respeto y amistad. No sabían que harían el uno sin el otro.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Venganza


Era tan sólo una niña cuando decidió que lo haría. Con su casa en llamas a su espalda. De la mano de una extraña.

Su alma era oscura como la noche. Las sombras era ya parte de ella. La venganza, lo único que la mantenía con vida.

Su madre, una humilde sirvienta, había sido la novia secreta de un apuesto príncipe. Estuvieron años juntos, sin que nadie en el reino se enterara, siendo ella su amada, o eso era lo que ella creía. Se veían a escondidas, ocultos por el manto de la noche. Pero con el tiempo, ella se quedó embarazada, y él la abandonó para seguir con su aburguesada vida. Iba a ser el futuro rey, no podía mancillar el nombre de su casa con errores de juventud. Ella se sorprendió, pensaba que su amor era real. Mentiras. El apuesto príncipe tenia más de una amante. Le gustaba entretenerse con las sirvientas, y ella no era diferente a las demás hasta ese momento. La repudió y la echó del castillo. Él se casó con una princesa, y tuvieron cinco hijos. Nada quiso saber de aquella joven a la que había roto el corazón. Ella, sin nada más que hacer, volvió con sus padres, unos humildes campesinos que tenían una casita en la aldea más cercana al castillo. La acogieron bien, aunque no volvió a ser la misma. Embarazada, triste y desesperanzada, no tenía ganas de vivir, pero se prometió que aguantaría hasta dar a la luz a su hijo. El bebé nació, sana y fuerte, una niña preciosa. De cabello oscuro y piel pálida. Ojos como esmeraldas, al igual que su padre. El único rasgo que compartía con él. Su madre mejoró gracias a la pequeña. La llamaron Alice.

Pasaron siete años y la pequeña Alice creció junto a sus abuelos y su madre sin conocer la verdadera historia de su nacimiento, hasta que algo horrible pasó.

Unos hombres encapuchados empezaron a visitar su aldea y a hacer preguntas extrañas. Si conocían a una joven que tuviera un niño de su edad. Algunos no quisieron hablar, otros con miedo, delataron a su madre.

-Te queremos pequeña, se fuerte. – dijo escuetamente su abuelo mientras la escondían en el sótano. Su abuela lloraba.

-Escóndete cariño, y no salgas por nada, da igual lo que escuches o lo que pase arriba. No hagas ruido, no te muevas. ¡Prométemelo! –la zarandeó.

Alice no entendía nada

-Te…lo prometo. –contestó mirando a su madre a los ojos

-Esa es mi niña. Mi tesoro. Lo que yo más adoro. Mamá siempre te querrá. – Cogió su rostro entre sus manos, sollozando- Todo irá bien.- cerró la trampilla.

Alguien llamó fuertemente a la puerta. Su familia se quedó parada, sabían que iban a entrar de todos modos. Con un gran estruendo rompieron la puerta. Cinco hombres con armaduras y espadas entraron pisando fuerte.

-¿Y el niño? –preguntó uno de los hombres

-¿Qué niño? Aquí no hay ningún niño.

-Nos manda su majestad. Debemos acabar con… un error. El rey no puede permitirse trapos sucios ahora que ha empezado su reinado. – el hombre dibujó una malévola sonrisa en sus labios.

Alice lo escuchaba todo, sin hacer ruido. Estaba muy asustada.

-No sabemos nada –dijo su madre desafiante- y si su majestad quiere acabar con alguna cosa que él considere error, que venga personalmente.

El hombre la miro enojado.

-Si no nos dicen donde está, tendrán que sufrir las consecuencias, y para ser sinceros, tienen las de perder…. –miró alrededor-  y si perdiera ese error, señora, puede que pudiera volver a empezar… una mujer tan bella como vos no le faltarán pretendientes –se acercó a su madre y le acarició y ella le escupió.

El hombre la cogió del cuello, sus abuelos intentaron ayudar, en vano.

-Guardias, ya sabéis lo que tenéis que hacer.

Se llevaron a su madre a una habitación. Los que habían cortado el paso a sus abuelos los degollaron y fueron con los demás. Alice podía oír los gritos desgarradores de su madre. Quiso salir, ayudarla, pero se detuvo, se lo había prometido. Se tapó los oídos y cerró los ojos, deseando que todo fuera una pesadilla, y que al despertar, todo fuera como antes.
Escuchó los pasos de los hombres marchándose. Se estaban riendo.

Alice salió de su escondite. Vio a sus abuelos muertos en el suelo.  Fue hacia la habitación donde se habían llevado a su madre. Estaba tendida en la cama, con el vestido subido por la cintura, Alice se lo bajó y abrazó el cuerpo sin vida de su madre. Empezó a llorar, sin apartarse de su lado, durante días.

-Ven conmigo –dijo un susurro en el viento- yo te ayudaré.

Alice levantó la vista. Una mujer joven, con una larga túnica negra le tendió la mano.

-No te preocupes mamá…yo haré que lo paguen.

Por una extraña razón confiaba en ella. Salieron de la casa en donde antaño habían sido felices. Se incendió de repente, y el fuego la consumió en pocos minutos. Alice sólo giró la cabeza una vez. En ese instante se dio cuenta de lo que tenía que hacer. Se adentraron en el bosque, y las sombras las envolvieron por completo.

Veinte años después, el rey estaba cenando sólo en el gran comedor del castillo. Había fornicado con una de sus sirvientas encima de la mesa, y ahora se deleitaba con unos exquisitos manjares preparados por sus cocineros personales.

Primero notó frio. Mucho frío. Miró a su alrededor, pero todos estaba cerrado. Siguió comiendo sin darle importancia. Las velas se fueron apagando, una a una. Dejó el tenedor en el plato y contempló como la luz se iba haciendo más tenue.

-¡¿Qué demo….?! ¡¡Guardias!!

Llamó a su guardia personal. Esos para él valientes hombres que acabaron con un error de juventud, pero no aparecieron.

Se levantó a toda prisa de la silla y se dirigió a la puerta.

-¡¿Es que no me oís inútiles?! –dijo abriéndola pero algo se lo impedía.

 Intentó abrirla pero sólo conseguía una pequeña separación. Miró por él. Lo que había fuera era un baño de sangre. Todos estaban muertos. Pero no sólo les habían asesinado, sino que les habían torturado. Miembros amputados, un par empalados, desollados…esos hombres había tenido una muerte horrible.

El rey gritó y cerró la puerta con fuerza. Fue hacia atrás y chocó contra la mesa.

-¿Es que no te gusta lo que ves, padre? –dijo una voz desde la oscuridad, sólo quedan cuatro velas encendidas.

-¿Pe...pero quién…? –giró y vio a una mujer joven, con una larga túnica negra.

-Oh, ¿no lo recuerdas? soy el error que debería haber desaparecido.

Se acercó, no quería dar más explicaciones, era su venganza y no iba a permitir que la palabrería la distrajera. Se abalanzó hacia él, como un fantasma, y lo tiró al suelo. Ella se incorporó y lo miró con desprecio.

-No…no sabia…

-¿Qué? ¿Qué tus hombres no cumplieron? ¿Qué asesinaron a mis abuelos? ¿Qué violaron y mataron a mi madre?

-Yo…lo…lo…

-Yo…yo… ¿que? –dijo Alice burlonamente -Oh, no me va a decir que lo sientes, o que no sabias nada, ¡si vos los enviasteis!

El rey intentó levantarse, pero fue en vano. Intentó hablar pero Alice, con un gesto de la mano le cosió la boca. La miró sorprendido.

-Te preguntarás como puedo hacer eso…. Bien, la venganza es algo muy peligroso y poderoso a la vez. Es capaz de hacer las cosas más inverosímiles, como transformar a una pequeña niña inocente en una bruja despiadada -sonrió maliciosamente.

Volvió a lanzarse al que era su padre. El asesino de su familia. El que la convirtió en un ser que vivía gracias a la venganza. Se puso encima de él. Lo miro y le arrancó los ojos. El rey intentó gritar pero no pudo. Ella rió y con un movimiento rápido, le arrancó el corazón.

Contempló como su vida se acababa, estaba disfrutando de esos momentos, había esperado demasiado para  eso. Cuando el rey murió, Alice se levantó y se fue alejando del cadáver. Dándole la espalda, el cuerpo se cubrió de llamas. Ella fue hacia las sombras. Volvía al que ahora era su hogar.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Shock


Parece mentira como la vida puede cambiar en sólo un instante. Un segundo. Una elección desafortunada. Un golpe del destino.

Nadie me iba a decir que esa mañana, de camino a casa, todo iba a cambiar. Fue casualidad que eligiera ese camino en vez de otro. Quieres aprovechar que un semáforo está en verde, y sigues recto. Debí esperar a que cambiase. Pero seguí.

Esperé en el siguiente cruce. Mirando como el cielo auguraba tormenta. Era una carretera de un solo carril. Había una hilera de coches aparcados en cada uno de los lados. Sólo me faltaban cinco minutos y estaría en mi hogar. Miré al frente. Había un chico, de mirada perdida. Puso sus ojos en mí. Parecían tristes. Le devolví la mirada y giré la cabeza a un lado. El semáforo estaba tardando en cambiar. Miré hacia delante de nuevo, el chico seguía observándome. Aunque en ese momento creo que no me veía, que solo miraba a la nada. Empezó a caminar hacia la carretera, un camión estaba a punto de pasar. Grité, y levanté mi mano para que se detuviera. Todo parecía a cámara lenta. El camión arrolló al chico sin darse cuenta siquiera. Su sangre me manchó parte de la camisa y de la cara. Me quedé paralizada, bajando lentamente mi mano. El camión se detuvo, y el conductor bajó corriendo. Se llevaba las manos a la cabeza y se puso en cuclillas, sollozando. Las personas que estaban a mí alrededor gritaron, horrorizados, ante ese dantesco espectáculo. Los coches que se aproximaban se iban amontonando poco a poco. Algunos más lejanos utilizaban el claxon. Pero a estos últimos nadie les hacía caso. Escuché a alguien cerca de mí hablando por teléfono, supuse que llamaba a una ambulancia o a la policía. Me llevé la mano hacia la cara y me tapé la boca. Estaba temblando.

Se oían sirenas en la lejanía. La gente intentó socorrer al chico, aunque no había nada que hacer, y lo sabían. Parecía tener todos los huesos rotos, y de la cabeza asomaba parte del cerebro.  Estaba muerto. Los servicios sanitarios y la policía habían llegado. Uno de los agentes se dirigió a los transeúntes más cercanos, preguntando que había pasado. Otro hablaba con el conductor del camión, que seguía llorando y estaba a punto de derrumbarse. Los sanitarios taparon el cadáver con una de esas mantas semejantes al papel de aluminio. Ya era tarde. Tarde para salvarle. Tarde para tapar toda esa carnicería. Tarde para impedir que cruzara.

Uno de los sanitarios se acercó a mi, supongo que alertado por la sangre que me había manchado. ‘¿Estás bien? ¿Te has herido?’, preguntaba, yo lo escuchaba como si estuviera debajo del agua. Negué, aun temblando, con la cabeza. El sanitario me examinó rápidamente, me puso una linterna en los ojos,  y al ver que estaba bien se alejó. Me observó unos segundos mientras se marchaba a la ambulancia, con preocupación.

Seguía paralizada, sin moverme del sitio. Con la mano puesta en la boca. En esos momentos mis ojos se llenaron de lágrimas. Una señora que estaba a mi lado se me acercó y me apartó un poco del tumulto. Me apoyó contra la pared. La miré. Sacó un pañuelo de su bolso y empezó a limpiarme la cara, sin decir nada. ‘Gracias’, logré decir y bajé mi mano. La mujer sonrió.

Un policía se acercó a mí y empezó a interrogarme. Al ver en el estado que me encontraba intentó ser suave, aunque al ver que sólo afirmaba o negaba con la cabeza empezó a impacientarse. La mujer, que seguía a mi lado, me defendió, ‘¿No ve que está en estado de shock?, déjele un poco de tiempo para que asimile lo que ha visto’, el agente la miró irritado y se marchó.

Se llevaban el cadáver. Llegaron los bomberos y dieron un manguerazo donde había estado el cuerpo. Intentaron restablecer el tráfico. El coche patrulla seguía en una esquina, esperando a que me calmara para hacerme preguntas. Seguí paralizada unos minutos más. Apreté ambas manos con fuerza, haciéndome daño con las uñas. Intenté serenarme, pero no podía apartar mis ojos de donde antes había el enorme charco de sangre. El policía se acercó de nuevo a mí. Esta vez respondí, aunque escuetamente, a las preguntas. Tampoco tenía mucho que decir, sólo vi como un chico de mirada perdida y triste había decidido quitarse la vida lanzándose contra un camión. En ese preciso momento, en el instante en que yo estaba allí. La mujer seguía a mi lado, no se apartaba de mí en ningún momento. Cuando me serené un poco vi que esa mujer vivía sólo a dos portales del mio.

Cuando acabó el testimonio y me tomaron los datos, los policías se marcharon. Todo parecía normal. El trafico, el semáforo, la gente paseando. Pero nada era igual. Mi vecina se ofreció para acompañarme a casa, decliné la oferta, necesitaba despejarme. ‘No vayas muy lejos, estás toda manchada de sangre’, me dijo antes de marcharse. Era cierto, aún llevaba su sangre en mi camisa. Esperé a que ese mismo semáforo se pusiera en verde, crucé temblorosa, lo que el chico debió haber hecho. A medida que me acercaba a la zona del choque mis ojos se llenaban de lágrimas de nuevo. Sollozaba mientras caminaba. La gente me miraba. Intentaba contenerme pero no podía. ¿Qué había hecho que aquel chico, de no más de veinte años, decidiera acabar así con su vida? ¿Qué provocó que en ese preciso instante se lanzara contra un camión?

Seguí caminando, como un autómata. Comenzó a llover, con fuerza, pero eso ya no me importaba. No necesitaba llegar pronto a casa. Sabía que algo dentro de mí había cambiado. Sabía que nada sería igual, que nunca podría olvidar esos segundos antes del impacto. Su mirada melancólica. Su cara triste. Su paso decisivo hacia el camión. Su cuerpo mutilado en el asfalto.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Próximamente...

Muchas ideas en mi cabeza, en breve nuevo relato, algo diferente a lo que ya he publicado, espero que os guste ^_^


miércoles, 31 de octubre de 2012

Halloween

Breve resumen de sus orígenes

También conocida como Noche de Brujas o Noche de Difuntos, la fiesta de Halloween tiene origen celta, Samhain, donde se celebraba el fin del verano, y mezcla la fiesta cristiana del Día de Todos los Santos.

Su nombre viene de la expresión "All Hallows' Even” (Víspera de Todos los Santos). Sus colores suelen ser el naranja (calabaza), el negro y el morado, colores asociados a las brujas.

Los celtas creían que hoy los espíritus podían caminar libremente sobre la tierra, tanto los buenos como los malos, sin necesidad de ser invitados mediante la ouija o invocación.

Ese día también se tallan calabazas con formas terroríficas que hoy en día se han convertido en todo un arte.

A pesar de que antiguamente sólo se celebraba en los países anglosajones (Estados Unidos, Canadá, Irlanda, Reino Unido) y algunos latinos (Colombia y México), cada vez está más extendido en todo el mundo, y se pueden encontrar decoración y disfraces de terror en cualquier lugar. También en las televisiones emiten tanto episodios de sus series dedicados a esta festividad, como maratones de películas de terror.

Disfraces y Truco o Trato

Hoy en día los disfraces hay cambiado mucho a los que originariamente se utilizaban en esta fecha.
En sus orígenes se utilizaban trajes y máscaras para ayuntar a los espíritus malignos. Se creía que al vestirte como uno, o la idea que tenían de ellos, hacia que no se acercaran.

A pesar que aún mucha gente conserva la tradición de disfrazarse de algo relacionado con el terror, en las fiestas de Halloween puedes encontrarte gente disfrazada de cualquier cosa.

El Truco o Trato (Trick-or-treat) consiste en ir de casa en casa y pedir caramelos. Si los huéspedes no te los dan, se suele tirar huevos contra las fachadas o llenar su jardín con papel higiénico.

Halloween en la cultura popular

Hay miles de películas sobre este día. Prácticamente todas las series han hecho mínimo un especial sobre ello, o como The Simpson, que cada año dedica este día ha tres historias divertidamente terroríficas.

El cine de terror también ha señalado este día como importante. ¿Quién no recuerda Michael Myers intentando matar a algún que otro adolescentes en la Noche de Halloween?

Hasta el grupo de power metal Helloween utiliza esta festividad en su nombre.

Si es que hay algo de este día que nos atrae. ¿Sera la simbología de demonios y brujas, espíritus malignos, y muertos que caminaran libremente en esta noche? ¿Por qué nos atrae lo misterioso y siniestro? ¿O por todo junto? Sea por lo que sea, esta fiesta tiene ese halo de misterio que a los amantes de terror nos encanta.

Películas, libros y videojuegos para la Noche de Brujas

¿Y es que qué mejor que pasar esta noche viendo una terrorífica película de terror o sumergido en las paginas de un mundo lleno de zombies? ¿O investigar lugares llenos de fantasmas?

A parte de las fiestas que algunos locales suelen hacer para esta fecha, también el plan de ver películas de terror con los amigos o familia es uno de los mejores planes que se pueden hacer.

Películas como El exorcista, The Ring, Arrástrame al Infierno, Posesión Infernal, Dawn of the Dead, Zombie, Silent Hill y un largo etc. pueden entretenerse en esta noche de terror.

Si te apetece más bien leer, coge un buen libro. It, El Resplandor, Cementerio de Animales, de Stephen King; Libros de Sangre de Clive Barker; El cuervo de Edgar Alan Poe; y otro largo etc. pueden hacerte pasar un mal rato mientras estas arropado en el sofá tapado con una manta.

¿O mejor echar una partida? Silent Hill, Resident Evil, BioShock, Dead Rising, entre otros, te sumergen en un mundo aterrador con tus mandos.

Sea como sea el plan que elijas, sólo decirte una cosa, que pases una tenebrosa noche de Halloween, y que los espíritus, brujas y monstruos no te cacen en un descuido ;)




lunes, 29 de octubre de 2012

Especiales Halloween

Y a partir de mañana con motivo de Halloween tendremos dos sorpresas: Un relato Z y un Especial sobre el significado de Halloween, espero que os guste!


sábado, 27 de octubre de 2012

Nuevo look

Gracias a Horror Vacui Project presentamos nuevo look en el blog! espero que os guste!!! Y en breve, nuevo relato zombie, estará listo para Halloween! Hasta pronto vampiros y brujas!

lunes, 24 de septiembre de 2012

Quién puede matar a un niño ... Zombie


(Este mini reportaje lo hice hace unos años para la pagina de mi querida amiga Zombiewalk BCN, espero que os guste ^^)


Niños zombies en las películas de terror 

En las películas zombies los niños han jugado un papel importante aunque secundario mayoritariamente en ellas. Desde la pequeña Karen en 'La noche de los muertos vivientes' de George A. Romero donde vemos el cambio de niña acabada de morder por un zombie a zombie sedienta de sangre. 
En la saga de 'Resident Evil', dirigidas las dos primeras por Paul W.S. Anderson y la tercera por Russell Mulcahy, a parte de presenta a niños como victimas inocentes ( en la tercera parte), tenemos una genial escena con ellos en 'Resident Evil: Apocalypse', cuando se adentran en el colegio en busca de Angela Ashfort, y la pobre reportera Terri Morales se encuentra con toda una clase de niños-zombies que la convierten en su comida. En 'Amanecer de los muertos', de Zack Snyder y remake de 'Zombie', de Romero, recordamos la primera aparición de un zombie por la pequeña y angelical vecina de la protagonista, Ana, que aparece en su casa y ataca a su marido, para después presenciar el comienzo de un Apocalipsis zombie y su viaje hacia el centro comercial, donde de nuevo aparece un niño, esta vez en forma de bebé el cual ya nace en este estado y tiene que ser asesinado en el acto (una de las mejores escenas del cine zombie por su originalidad, en mi humilde opinión). 

También hay que recordar la escena de ‘La tierra de los muertos vivientes’, otra de Romero donde aparecen varios tópicos en el cine de terror: niños y payasos. 

En la divertida 'Zombies Party', también aparecen, al principio con un niño ya zombie que le da con la pelota en la cabeza a Shaun, y en otra escena donde se están comiendo en un jardín a uno de los asiduos al famoso Winchester. 
Como vemos los niños y el cine zombie están bien relacionados, al igual que en libro y cómics de temática zombie como 'Apocalipsis Z' de Manel Loureiro, donde hay algunas paginas aterradoras con niños sedientos de carne de por medio. 
A la mayoría le da reparo matar a un niño, aunque sea un zombie, el cual no dudaría ni un segundo en hincarte un diente, pero hay que pensar en la supervivencia, y volverse fríos y calculadores ante una situación así, ya que ellos, por muy pequeños y angelicales que sean, no se lo pensaran dos veces en convertirte en su próxima cena. 

viernes, 17 de agosto de 2012

El Postre


-I-

No podía creérselo. Su padre iba a hacerlo. Sólo habían pasado tres años y su padre estaba con otra mujer. Su madre murió de un aneurisma cerebral mientras trabajaba, y los dos estaban destrozados por lo ocurrido. Pero su padre ya la había olvidado. Billy aun la recordaba a diario, le daba las buenas noches antes de dormir, y besaba la foto que tenía de ella en su cuarto. Recordaba su olor y su sonrisa. Tenía 9 años cuando la secretaria del colegio entró en su clase y le mandó ir al despacho del director. Cuando las palabras salieron de su boca él no dudo evitar derrumbarse y llorar.
Su padre quedó devastado, o al menos eso pensaba Billy. Estuvo varios días sin ir a trabajar, y podía oírlo llorar en su habitación por las noches. Pero ya tenía a otra.
No sabía nada de ella, sólo que llevaban ya dos meses saliendo y quería presentársela. Él no quería ni verla, y aunque su padre le había asegurado que aun amaba a su madre, Billy no le creía. ¿Cómo podía quererla si ya estaba con otra? Esa noche había preparado una gran cena para los tres. Ella vendría a las ocho y le iba a obligar a arreglarse.
Llamaron al timbre. Sería esa mujer. Esperó en su habitación a que su padre le llamara.

-II-

-Billy, baja, tenemos visita –dijo su padre con tono alegre.
Se levantó de su cama, le dio un beso a la foto de su madre y bajó lentamente las escaleras. La mujer estaba al lado de su padre, sonriente. Le había dicho su nombre, pero no quería ni recordarlo.
-Ah, ya estás aquí –le dijo y le dio unos golpecitos en la espalda- Ella es Amy –sonrío de nuevo.
-Oh que hijo más guapo que tienes –dijo Amy alegremente- así que tu eres Billy, me alegro de conocerte al fin, Ray me ha hablado mucho de ti.
Su padre le dio otro golpecito en la espalda para que hablara.
-Eeehh…si, lo mismo digo –movió los hombros y se separó de su padre.
-Bueno, ya podemos ir a cenar, espero que te guste Amy.
-Seguro que si, si la has hecho tu estará deliciosa –sonrió de nuevo, Billy veía algo siniestro en esa sonrisa tan amplia.
Se dirigieron al comedor, al pasar por el espejo de la entrada Billy no daba crédito a lo que le pareció ver. No podía ser. Era como si esa mujer no tuviera reflejo.

-III-

La mesa estaba decorada con la mejor vajilla que tenían. Las servilletas dentro de las copas bien dobladas. Un ambiente realmente agradable. Pero él no podía dejar de pensar en lo que había visto, o mejor dicho, no visto, en el espejo.
Se sentaron en la mesa, su padre presidiendo y ellos dos uno en frente del otro.
-Bonitos platos –dijo Amy.
-Gracias… -contestó Ray sin poder acabar la frase.
-Eran de mamá –dijo Billy cortantemente.
-Si lo eran….-su padre fue a la cocina- ahora traigo el primer plato.
Billy no podía apartar la vista de esa mujer. Tenía algo extraño. Esa sonrisa. El reflejo en el espejo. ¿Habría sido real? Ella le observaba. Con esos ojos grises sentía como si el hielo de esa mirada le atravesara. Todo estaba en silencio, hasta que llegó su padre.
-Espero que os guste, el primer plato es crema de marisco con gambas.
Puso los platos delante de ellos. Tenía muy buena pinta pero Billy no tenía mucha hambre.
-Vaya Ray, está realmente delicioso –Amy dio tres sorbos y dejó de comer.
-¿Por qué dices que está delicioso y no te lo acabas? –preguntó Ray extrañado.
-Ya sabes que como poco cielo –sonrío- además, hoy me reservó para el postre.
Enseño sus dientes y Billy vio algo inquietante. Sus colmillos eran afilados. Largos. No eran normales.
-Jejeje no te preocupes, tu come lo que quieras, y de postre, he hecho un pastel especial –su padre parecía gilipollas, pensaba Billy.
Siguieron cenando. O lo que parecía una eterna cena sin casi comer. Su padre había cocinado merluza a la naranja de segundo, y ni él ni Amy habían comido demasiado. Billy no tenía hambre, sentía algo extraño en esa mujer y quería descubrir que era.

-IV-

Una idea le rondaba por la cabeza, tenía que ir a su habitación un momento y ver si tenía razón.
-Papá, ¿puedo ir un momento al baño antes del postre? 
-Si si, pero rápido.
-Gracias –sonrío y se levantó corriendo.
Fue a su habitación y cogió su ordenador. Puso todas las cosas extrañas que vio esa noche: el espejo, los colmillos, la falta de apetito. Le salió una única respuesta: vampiro. Justo lo que estaba pensando.
Debía decírselo a su padre, si eso era cierto, estaban los dos en peligro. Bajó corriendo las escaleras para decírselo a su padre. No le creería en un principio, pero la pondría delante del espejo y lo podría comprobar.
-¡Papá, tengo algo que decirte! ¡Papá! –llamó Billy, pero su padre no estaba en el salón. No había nadie allí. El postre estaba sobre la mesa, recién cortado. Todo estaba desierto.

-V-

Miró en la cocina, en el salón, otra vez en el comedor. Nada. Escuchó algo en el piso de arriba. Una especie de golpes.
Subió lentamente las escaleras, intentando no hacer ruido. Agudizó el oído. Parecía que el ruido provenía de la habitación que antaño había sido de sus padres. ¿Se la habría llevado a la cama? ¿Con su hijo en la casa, en el baño, listo para el postre? No daba crédito, su padre no era así. La puerta de su habitación estaba entornada. La abrió lentamente. Ella estaba de espaldas, parecía que su padre estaba sentado en la cama.
La puerta chocó contra la pared dando un fuerte golpe. Amy giró la cabeza. Tenía la cara manchada de sangre. Sus ojos grises se habían vuelto blancos del todo. Sus colmillos afilados sobresalían de su boca. Sus manos, antes pequeñas y delicadas, parecían garras. Su padre cayó sobre la cama. Ya era tarde.
-Vaya, mi dulce ya a llegado… -dijo Amy sonriéndole. Se había girado del todo y se dirigía lentamente hacia él.
-No… ¡No te acerques a mí! –Billy gritó y salió corriendo de la habitación.
Ella le seguía rápidamente. Le interceptó delante de la escalera.
-Es inútil que huyas, soy más rápida y fuerte que tú, dudo mucho que puedes escapar de aquí así que….mejor lo haces por las buenas… -sus ojos le inquietaban, le asustaban más que nada. Unos ojos sin alma.
-No pienso rendirme ¡jamás! ¡Has matado a mi padre monstruo! –le espetó Billy entre sollozos.
-¡Ja! ¿y que piensas hacer al respecto? A parte de llorar como un bebé….
-¡Yo no lloro como un bebé puta! –esas palabras le salieron del corazón y cogieron a Amy por sorpresa.
Billy le dio un empujón y la tiró por las escaleras. Fue corriendo a su habitación y cerró la puerta con candado. De detrás empezaron a haber unas fuertes sacudidas. Amy intentaba abrir la puerta.
Miró la ventana, era su única salida. Se acercó a ella e intentó abrirla. Estaba encallada, así que cogió una lámpara y la rompió. De repente se hizo el silencio y notó una respiración gélida en su espalda. Se dio la vuelta. La cara de Amy estaba distorsionada. Le miraba con una gran sonrisa de satisfacción. No se había dado cuenda del dolor hasta que bajó la vista y comprobó que tenía sus garras atravesándole el estomago. Volvió a poner sus ojos en ella, que en ese momento reía histéricamente. Con un movimiento rápido puso su boca en el cuello de Billy.
-Y ahora… viene el postre… -hincó sus largos colmillos en su cuello.
Saboreó su dulce sangre adolescente hasta el momento de su muerte. 

Dedicado a Tatis por su cumpleaños ;)

miércoles, 18 de julio de 2012

Relatos Fantasía

Relatos de Fantasía

Scarlett El Dragón

Horror Vacui Project


Horror Vacui Project es un proyecto de arte y cultura. Nuestro lema es: "Art for everyone around the World";
es decir, "arte para todos en todo el mundo", sin censuras, clasificaciones, ni elitismos. 
Todos podéis participar. Formando parte del proyecto ya sea con colaboraciones puntuales o de largo plazo, mandando vuestras obras a los fanzines, revistas... 
Horror Vacui significa literalmente "miedo al vacío", en la historia del arte, era un termino que se empleaba para describir el recargamiento en las obras pictóricas u de otro tipo. Pero nosotros queremos darle un sentido un tanto diferente, es decir, el miedo al vacío de Horror Vacui Project, es el miedo al vacío cultural; a que se siga clasificando el arte, poniéndole diferentes etiquetas, a algo que ya de por si es inclasificable. 

En otras palabras, queremos que, por ejemplo, en el caso del cómic sea llamado cómic independientemente de quien lo haya hecho, de su estilo o genero, sin desprestigiar un estilo por ser diferente a otro, ya que el arte es único para cada persona, todos tenemos nuestro propio estilo, uno no es mas adecuado que el otro. Ademas, no queremos censuras de ningún tipo, cada uno es libre de expresar lo que sienta o lo que quiera. 

No importa que no seas un autor conocido, si tu obra es o no apreciada por las editoriales, nosotros te haremos un hueco, sea cual sea tu estilo, así que te animamos a que participes en nuestros proyectos. Y que nos ayudes a hacer llegar el arte a todos, sin fronteras y sin fines puramente lucrativos. 


Como sabéis, soy miembro el staff de este maravilloso proyecto. Para todos los que queráis descubrirlo, sólo tenéis que dar click en el enlace: Horror Vacui Project


En este apartado iré subiendo los reportajes que voy realizando para el blog, espero que os gusten.


- Arte y Colmillos : El Vampiro en la Cultura Moderna


- 31 Salón del Cómic de Barcelona


- Reseña : Fabio Valle


Reseña : Rebeca Saray


- Reseña : Carlos Sisí


- Reseña : Glenn Arthur

Reseña : Raquel Jaramago

- Entrevista : Anaïs Gálvez

- Entrevista : Fabio Valle

- Reseña : Víctor Blázquez

Webzines

Webzines en los que he participado (click sobre la imagen para leerlos):

    

     

 

   

   



viernes, 22 de junio de 2012

Scarlett El Dragón

En un lugar muy lejano y sombrío, nació una princesa un día de frío.
De cabellos de plata y ojos negros, Luna fue nombrada, ya que era como una noche de invierno.
Era una niña muy peculiar, le gustaba jugar con ratas e historias imaginar.
En ellas era una heroína que mataba dragones y tenía un hada que le cosía los botones.
Lo que Luna no sabía, es que sus historias se hacían realidad, y un pequeño dragón llegó a su ciudad.
El dragón era de color rojo escarlata, y con el nombre de Scarlett la criatura fue bautizada.
El pueblo lo temía, y de él se apartaba, pero Luna se hizo su amiga, y con él siempre jugaba.
Scarlett y Luna siempre iban juntos, lo que despertó el recelo de sus súbditos.

Cuando se hicieron mayores, se fueron a vivir aventuras, y el pueblo no tuvo que preocuparse más por tan temida criatura.
En el camino se encontraron un troll, que tenía clavado un aguijón.
Luna no dudó, y aunque le tenía miedo, al troll ayudó.
Scarlett no se fiaba, ya que había oído que matar a los trolls les gustaba.
'No tengáis miedo' dijo el troll, 'soy inofensivo, por eso hasta una avispa ha podido conmigo'.
Luna le miró con compasión, y que el troll no era ningún asesino decidió.
El trol, agradecido, les dio comida, y se despidió de ellos con una desdentada sonrisa.

La princesa y el dragón siguieron su camino, y años tardaron en regresar a su castillo.
Elfos, hadas y duendes se encontraron, todas las criaturas que Luna había imaginado.
Se hizo amiga de todas ellas, ya que era incapaz de dañarlas si quiera.
A seres terroríficos se enfrentó, y con la ayuda de Scarlett a todos venció.
Pero algo había aprendido del ser con el aguijón: no juzgues por las apariencias sino por la acción, ya que hasta un troll tiene corazón.
Así que a pesar de enfrentarse a monstruos, muchos de ellos se hicieron también sus amigos, y sólo retaba a los más mezquinos.

Los años fueron trascurriendo, y ellos debían volver al reino.
50 días y 50 noches tardaron, y más amigos por el camino encontraron.
Cuando llegaron al pueblo, todos les recibieron con alegría, ya que admiraban al dragón y a su princesa heroína.
Muchas historias habían escuchado, y ya conocían las proezas que ellos habían realizado.
Los años pasaron, y su reino siguió prosperando.
Un día Luna despertó, era ya muy mayor, y con tristeza, decidió despedirse de su dragón.
'Muchas aventuras y bellos recuerdos me has dado', dijo a Scarlett entre llantos, 'pero debo dar por terminado mi viaje a tu lado'.
Scarlett sonrió, y Luna se extrañó, 'mucha gente os recordará, tanto por vuestro heroísmo como vuestra bondad'.
Y acercándose a su gran amiga, el dragón escarlata le susurró 'Vos no moriréis, ya que en vuestras historias siempre viviréis'.
Luna cerró los ojos, con una sonrisa en sus labios. Se adentró en su última aventura, con su fiel compañero a su lado.


Ilustración por la genial Rasen