viernes, 8 de noviembre de 2013

El Último Juego de Niños, Capítulo 5 por Elizabeth Thor



Jacob Artist es Jack
Miraba hacia otro lado, no quería verlo ya que le dolía ver aquello, eran los labios que él deseaba. Tommy siempre agachaba la mirada cuando Jack volvía junto a Melissa y le besaba, le rodeaba con sus brazos dándole todo su cariño ya que a él le destrozaba el corazón. Sentía que jamás podrá decirle a su amigo el amor que sentía por él.
Tras horas caminando por las calles al final pudo volver junto a su amor en el escondrijo donde se escondía, allí donde nadie podría encontrar a la jovencita. La vieja biblioteca allí era donde Melissa intentaba leer los cientos de libros que le rodeaban, libros que los niños no habían quemado. Que ganaban años y polvo en sus estantes. Jack comenzó a buscar a Melissa que estaba en una de las habitaciones con Daphne su mejor amiga, una chica pelirroja de frágil cuerpo y grandes gafas que se posaba en su naricita poblada de pecas de 14 años. La jovencita apuntaba lo que decía Melissa en su afán de catalogar los libros que tendrían que sobrevivir para el futuro para cuando ella faltara, algo que seguiría Daphne y que haría otra chica en el futuro. Jack se paró delante de la puerta esperando poder estar a solas con ella:
- Daphne puedes dejarnos a solas-Dijo Jack.
Jack se acercó a Melissa y le cogió de las manos, le miro a los ojos y comenzó a besarle. Al coger algo de aire miro a sus espaldas esperando ver a Tommy y vio cómo se había ido.
Tommy se llegó a su pequeño apartamento, era su hogar donde el se crio. Seguía durmiendo en su mismo cuarto intentado dejar atrapado en el tiempo todo su pequeño mundo. A un seguía preparada la mesa para que se reuniera toda la familia para comer, esperando que algún día se volvieran a reunir. En su cuarto tenía la foto de su madre y de su hermana mayor, la primera murió después de la lluvia y su hermana le estuvo protegiendo durante tres años antes de morir. Se acostó en su cama y miro el techo entre suspiros, miraba las paredes forradas de posters de crepúsculo y romances vampíricos uno de los recuerdos de su hermana. Se mordió el labio inferior y se hundió en sus sentimientos, fue dejando que su mano bajara por su cuerpo y que se metiera entre sus pantalones. Quería apagar sus pasiones por su mejor amigo, quería ser amado  por la persona por quien suspiraba. Miles de sentimientos estallaron, entre besos imaginarios y el placer se convirtió en el material que jugaba su mano, una pequeña lagrima se resbalo por su rostro cuando llego al culmen de su fantasías. Respiro cansado y se levantó de su cama lentamente, se miró al espejo limpiándose las lágrimas recordando la maldita realidad. Paseo por su casa recordando su pasado, recordaba toda la vida que hubo en aquel lugar. Su hermana Maya le cortaba el pelo con ternura, él se quedaba en silencio y escuchaba el ruido de las tijeras. Le gustaba sentir el tacto de su hermana acariciándole la cabeza con ternura, le gustaba escuchar como Maya le hablaba y le recordaba la vida que perdieron. Le recordaba como era su familia y como era la felicidad.
Recordaba el sonido de las tijeras cayeron al suelo, después vino el sonido del cuerpo de Maya cayendo contra el suelo. Asustado Tommy cayo de rodillas delante de su cuerpo y entre lágrimas maldijo por qué su hermana le mentido en su edad. Creía que a un le quedaba dos años más para estar juntos.
-Maya porque me mentiste, porque no me dijiste tu verdadera edad-Tommy no cesaba de llorar-quería estar contigo dos años más, seré siempre el hombre que tu quisiste que fuera…..
Se llevó las manos a la cara y dio un largo suspiro, no podía dejar de pensar en lo que sucedió. El dolor no le dejaba olvidar, siempre volvería ese recuerdo como un mazazo a su mente. Tenía que salir de su pequeño hogar a intentar respirar un poco de aire fresco y poder pensar tranquilo.
Jack se quedó sentado en una de las sillas de la biblioteca viendo como Melissa ordenaba una estantería, pasar el tiempo que pasara jamás entendería porque ella hacia aquello:
-Melissa porque lo haces, por qué quieres recuperar esos libros?
Melissa con un libro entre sus manos miro a Jack.
-Estos libros me enseñaron lo que significa amar, me enseñaron a tener miedo y a soñar-Sonrió-Les debo recuperarlos y que nadie jamás los olvide.
Melissa se acercó a Jack y le acaricio el rostro lentamente:
-Sabes una cosa que no he olvidado, nuestro aniversario y esta noche será muy especial para los dos….
Jack le miro a los ojos con una sonrisa entre sus labios:
-Lo estoy deseando Melissa..
Melissa sonrió y lentamente se fue alejando de Jack, antes de una noche romántica tendría que hacer su pequeño trabajo:
-Que tal esta noche a las 20h tu y yo…a hora tengo que dar clase a los niños.
Para Melissa poder educar a unos pocos niños le aseguraba una nueva generación inteligente y con fe en la humanidad, desde hace tiempo enseñaba a leer a unos pocos para legarles a ellos un mundo para poder soñar y escapar de este. Algunas madres solteras llevaban a sus criaturas para que aprendieran algo de la vida como ellas lo hicieron en el colegio.

Emma Watson es Melissa
Katty poco a poco comenzó a prepararse la raya de farlopa encima de la mesa, una perfecta mesa de cristal para recorrerla con su billete mágico y esnifar el preciado polvo blanco. Su novio controlaba las drogas que se movían por la ciudad, la adulterada y la más exquisita que la chica se metía en el cuerpo. Después de meterse la raya Katty sintió como la sangre comenzó a correr por su labio, su nariz volvía a sangrar. Cogió un pañuelo y se limpió. Sintió como una nueva fuerza le poseía, sentía como se podría a un más su cerebro y todo remarcado con una afilada sonrisa.
Se puso su albornoz y cogió sus dos brillantes pistolas y totalmente descalza comenzó a andar por el pasillo hasta llegar al ascensor. Al llegar al último piso encontró a Sam y gran Jim junto a un crio de 14 años, que había roto alguna ley de Matt. Un crio de pelo rubio y de frágil estatura estaba cogido por los brazos por los dos matones.  Katty le miro a los ojos y comenzó a sonreír:
-Pequeño bastardo no has aprendido que nunca tienes que robar las cosas de Matt, lo tuyo es suyo hasta tu vida, porque coño le robaste comida a Matt…….sabes que tienes que pagar por ella.
Cogió su arma y se la poso en la cabeza al crio, se acercó a él y le lamio el moflete:
-Sabes tienes suerte, tu no sabrás lo que es tener 18 años y que te reviente el corazón, como le paso a mi hermano Danny….
Miro a Sam:
-Enseñar a volar al crio…….
Katty se alejó lentamente del grupo, cantando una canción infantil que a un su estropeado cerebro recordaba de su infancia ya perdida. Sam y Jim cogieron al crio, lo acercaron a una de las ventanas del edificio. Lo cogieron con fuerza y lo lanzaron al vacío para que se reventara contra el duro asfalto. Katty se paró en seco solo para disfrutar del grito del crio antes que sus sesos hicieran un estucado en el frío asfalto, sonriendo sintió como el grito comenzó a desaparecer en el tiempo hasta convertirse en un ¡CRASH!.
Tommy comenzó a pasear por la calle, observando como los niños jugaban a pelota sin importarle  el tráfico, como chicas que dejaron atrás su inocencia prostituyéndose por las calles. Se paró frente a uno de los grandes grafitis y comenzó a observar cada uno de sus trazos, podía ver como alguien había descrito lo que paso tras la lluvia, como morían todos los adultos. Saco de su bolsillo su armónica y comenzó a tocarla a cada paso que daba, eso conseguía por unos instantes que olvidara todo lo que le rodeaba a su alrededor. Sobre todo si podía tocar la canción favorita de su hermana, una canción infantil que no recordaba ya sus raíces. Vio a un vagabundo con el rostro totalmente tapado correr sin cesar, sin darse cuenta chocaron  y cayeron al suelo. Tommy se levantó lentamente mirando aquel extraño personaje, tenía una extraña mirada que le recordaba mucho a su madre, que le recordaba a la madurez. El vagabundo se levantó y volvió a salir corriendo asustado.

Sarah Paulson es Merlyn
Un grupo de niños, unos salvajes le perseguían tirándole piedras  y corriendo tras de el con palos para darle una paliza. Era lo que más le gustaban a unos niños que no habían conocido la educación y que no sabían ni leer, apalear a cualquiera que fuera diferente. Tommy se apartó de su camino y siguió su camino. Pero se quedó pensativo al recordar esa mirada de ese extraño, miro a su espalda. Cerró el puño y se maldijo por tener esa maldita idea de proteger a ese vagabundo. Corrió tras los niños hasta llegar a un callejón, los niños rodearon al vagabundo, le gritaban y escupían. Lanzaban a su pobre victima botellas de cristal, mientras el vagabundo se defendía penosamente. Tommy comenzó a gritar para asustar a las pequeñas bestias,  le comenzaron a gruñir con sus bocas a las que faltaban dientes de leche, con rostros marcados de moratones y suciedad. El chico suspiro y de su bolsillo saco una chocolatina se le dio a uno de los niños, los niños comenzaron a pelearse entre ellos para comer ese dulce, normalmente se alimentaban de basura y eso era una delicia.
Tommy corrió hacia el vagabundo y le ayudo a levantarse, poco a poco salieron del callejón. El extraño personaje le miro a los ojos y forzó unas palabras, con voz femenina:
-Chico tienes algo de agua……
Tommy asintió con la cabeza y le ayuda andar ya que no cesaba de cojear.
Con mucho cuidado Tommy hizo que la vagabunda se tumbara en la cama, por una vez aquel personaje pudo respirar con tranquilidad al tener un techo bajo su cabeza y no tener que soportar el odio de niños salvajes ni rebuscar comida en las papeleras o containers. Tommy le llevo un poco de agua, la mujer se quitó la bufanda y el gorro que le tapaban el rostro, comenzó a beber con muchas ganas para saciar su sed. Tommy se quedó fascinado por unos minutos mirando a la mujer, de pelo negro y de tez blanquecina. Pero lo que más le impactaba de todo es que tenía arrugas de edad y un pequeño mecho canoso en su cabeza. La mujer se sintió observada por el joven y le devolvió el vaso enfadada:
-Qué te pasa nunca has visto a una mujer….
-Ya no recordaba lo que eran las arrugas, que edad tienes?
La mujer suspiro y agacho la cabeza:
-No sabes que no es de buena educación preguntar la edad a una mujer.
La mano de Tommy fue directa a su rostro, la mujer dejo que le acariciara por haberla salvado la vida y por qué extrañamente junto a él se sentía segura. Por unos segundos cerró los ojos al sentir las finas manos del chico en su rostro, Tommy no recordaba como acariciar una piel como aquella ya que le recordaba a su madre:
-Me llamo Merlyn y tengo 35 años……
-35 años, tienes el doble de edad que yo………no creo que jamás llegue a tener tu edad.
Merlyn suspiro, hace años que no dejaba de usar toda clase de cremas para ser más joven y a hora era la mujer más vieja de la tierra, era algo irónico:
-Creo que tenemos la culpa de la llegada de la lluvia…

... Capítulo 6 ...

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