viernes, 15 de noviembre de 2013

El Último Juego de Niños, Capítulo 6


Joe Dempsie es Matt Nolan
Joe Dempsie es Matt Nolan
Matt Nolan miró al cielo nocturno desde la ventana de su habitación en el gran hotel. Estaba sentado en una butaca gris oscuro, esperando. Sam, uno de sus hombres, le había contado lo que había hecho Katty y estaba de mal humor. No es que se apenara por el chico, él lo había condenado a muerte, les había dicho a Big T y Jon que le cortaran la cabeza y la exhibieran delante de las puertas del hotel para que todo el mundo lo viera, pero su chica decidió que era más divertido hacerle volar. Matt lo consideraba una falta de respeto, su palabra era ley y ella la había quebrantado. « ¿Qué debo hacer? Es mi chica pero me ha quitado autoridad delante de mis chicos…tengo que castigarla, debo castigarla.», Matt meditó esa decisión durante mucho tiempo. Apreciaba a Katty, aunque no podía decir que la quisiera. Realmente salvo a su familia no había querido a nadie, y de todos ellos sólo quedaba su hermana pequeña Sarah, que había huido de él en cuanto vio su crueldad. « No la culpo, ella es como Josh, justos y nobles, y yo como Ryan y Scott. Pero en este mundo no puedes ser débil, los débiles mueren ». El sonido de la puerta al abrirse le sobresaltó.
— Hola pequeño, ¿me echabas de menos?
Katty entro en la habitación tambaleándose, contoneando su cuerpo a cada paso, estaba drogada e intentaba parecer sexy.
— Por tu culpa mis hombres me desobedecieron. — Matt tenía la vista perdida. — ¿Qué debo hacer contigo? — La miró con dureza.
Katty se dejó caer sobre la cama y se dio la vuelta con picardía y le miró.
— Vamos Matt, si lo ibas a matar igualmente, ¿que más da como muriera? Además, fue muy divertido, deberías de haber visto como se acojonó el muy cabrón, creo que hasta se meó encima — empezó a reír.
Matt caminó hacia ella decisivo y con el rostro duro como la piedra. Katty paró de reír y se sentó en la cama. Matt se puso delante de ella y le dio una fuerte bofetada en la cara. Katty emitió un suave gemido y se limpió con la lengua las gotas de sangre que le había producido.
— ¿Eso es todo, encanto? Pensé que eras más hombre….
Matt le dio otra bofetada y se puso sobre ella. Apretó sus manos contra su cuello y apretó cada vez más fuerte.
— ¿Y ahora? ¿Te parezco más hombre? — Matt sonrió. A pesar de la violencia del momento, mantuvo la calma. Katty le arañaba las manos pero a él no le importaba. — No vuelvas a hacer algo así…. O será peor…. — Fue aflojando las manos y dejando que lentamente le volviera a entrar aire en los pulmones — No vuelvas a contradecirme, o lo lamentarás…
Incorporó su cuerpo hasta quedar sentado sobre ella. Katty se acariciaba el cuello, ya no sonreía y Matt vio con satisfacción que las lágrimas le corrían pos sus suaves mejillas. Se las secó dulcemente con la mano y ella le miraba con cautela.
— No tienes que temer nada, muñeca….si no vuelves a contradecirme. — Sonrió, pero sus ojos azules eran fríos como el hielo y no mostraban alegría alguna.
Katty asintió asustada, y Matt se dio por satisfecho. Sabia que Katty era una chica impetuosa, violenta y que nunca mostraba miedo alguno, y ver esto en sus ojos le proporcionaba cierta satisfacción.
Se levantó de la cama, se dirigió a la puerta y la abrió.
— Bien, esta noche no te quiero aquí, así que largo — Esperó con el pomo en su mano, Katty se levanto rápidamente de la cama y se dirigió sin mirarle a la puerta, Matt la cogió del brazo — Y recuerda la lección de esta noche pequeña….no olvides que esta ciudad es mía y yo querida… yo soy la muerte.
La empujó y Katty salió de la habitación. Matt dio un fuerte portazo y apagó la luz, fue hacia su cama y se tumbo. Le volvía a doler terriblemente la cabeza.
***
Katty estaba mareada. Matt la había pegado y despreciado. No era la primera vez que le daba un bofetón por su insolencia, pero nunca lo había visto de esa manera. Se apoyó en la pared del pasillo. « Maldito hijo de puta ¿Cómo se atreve a ponerme la mano encima? Debería besarme los pies…». Empezó a caminar con paso decisivo hacia su habitación, la suit más cercana a Matt. Entró en ella y fue a la ducha. Aun sentía el sabor  de la sangre en su boca y se sentía sucia por la humillación. « ¿Quién coño habrá abierto la puta boca? Seguro que fue Sam, el lameculos de Sam. Muy gallito con las putas pero conmigo no es capaz de decirme las cosas a la cara, y menos a Matt. Con Matt era como un corderito, una sabandija chivata » pensó con rabia.
Miley Cyrus es Katty
Miley Cyrus es Katty
Salió de la ducha y se miró en el espejo. Tenía el labio algo abultado, y marcas moradas por todos su cuello, allí donde Matt había apretado sus manos con fuerza, pero con el maquillaje seguro que se podía ocultar. Se maquilló, se vistió de cuero negro, cogió dos de sus cuchillos favoritos, de hoja afilada y empuñadura negra con estrellas rosas, hechos sólo par ella, y se puso sus pistoleras, después de aquello quería ir de caza. Le hubiera gustado ir a por Sam y hacer que cerrara esa boca asquerosa de una vez, pero sabía que era uno de los chicos de Matt, y si le hacia algo lo pagaría.
Estaba enfadada, muy enfadada. Matt era todo lo que tenía en ese mundo, era a la persona que le había entregado todo, y la trataba así por una pequeña travesura. Quería a Matt, estaba enamorada de él desde que lo vio cuando aun era una cría y uno de sus hermanos dominaba la ciudad. Y Matt le pagaba todo su amor de esa forma.
Katty cogió su moto y empezó a conducir. Su casco negro decorado con una calavera blanca pintada ocultaba sus lágrimas « ¿Por qué, Matt? Yo te lo he dado todo y tu….». Estaba rabiosa, y esa rabia le ardía ya en sus ojos.
Paró en un bar de mala muerte cercano a las zonas más marginales de la ciudad. Se quitó el casco y lo dejó apoyado en la moto, sabía que nadie se lo robaría, nadie era capaz de robarle nada a ella. El maquillaje de los ojos se había corrido por culpa de las lágrimas, pero al contrario de hacerla parecer frágil, le daba un aspecto fiero y salvaje.
Entro en el bar con decisión, y todos se callaron al verla. Esa reacción le gustaba, era la que siempre provocaba, los chicos al verla se ponían en alerta, se asustaban…ella no, ella era valiente, peligrosa, y la gente la respetaba.
— ¿Qué pasa? ¿Me echabais de menos? — Sonrió con descaro y se fue a la barra — Anda ponme un chupito de tequilla y ese polvo blanco que tanto me guste, y más te vale que sea bueno.
El camarero asintió algo asustado, era un chico de unos trece años, con el pelo rojizo y lleno de pecas. Tardó muy poco en darle lo que había pedido.
— Bien hecho pecoso — se bebió el chupito de un trago y se metió un par de rayas de cocaína. —Buena calidad, así me gusta.
Se dio la vuelta y observó a la gente que había en ese tugurio. « Me temen, me respetan…pero Matt puede romperme en mil pedazos con una sola palabra…. ». Recordar eso la enfurecía aun más. Fue al centro del local y empezó a bailar sensualmente la canción que sonaba de fondo. « Me desean, pero no pueden tocarme si yo no quiero ». Vio a un chico guapo al fondo, lo conocía, era amigo de Sam, « Perfecto…esto es perfecto», pensó y sonrió. Era más o menos de su edad, alto, cabellos castaños y ojos verdes. Se acercó lentamente a él con movimientos felinos.
— Hola encanto, ¿quieres pasarlo bien esta noche? — sonrió con osadía.
— Yo…yo…eres la chica de Matt… — dijo el chico con cautela.
— O vaya, mereces un premio por ser tan listo — dijo Katty con sarcasmo y le dio un húmedo beso en los labios — ¿Te ha gustado el premio? Ohh ya veo que si… — noto como el chico se había excitado al besarlo — Bien, acompáñame….no querrás que me enfade ¿verdad? — guiñó un ojo y cogió por el pantalón al chico.
El muchacho no ofreció resistencia, ella era la novia del dueño de la ciudad y hacia lo que quería. Se lo llevó al callejón más cercano y lo puso contra la pared.
— Bueno chico, hoy vas a hacer que me divierta….
Empezó a besarlo con fuerza, revolviéndole el pelo con una mano, mientras con la otra buscada uno de sus cuchillos de la chaqueta. El chico ni se dio cuenta de la primera puñalada. Se paró en seco e intentó apartar a Katty, pero ella le apuñaló otra vez, y otra. Aquello era una carnicería y ella no podía dejar de reír.
— ¡¿Te gusta esto?! ¡¡Dime!! ¡¡¿TE GUSTA ESTO?!!
Seguía acuchillándole aun cuando estaba en el suelo. Poco a poco, el amigo de Sam dejó de moverse y murió en un baño de sangre.
Katty jadeaba del esfuerzo. Se habían excedido con él sólo por ser amigo de Sam. « Se lo merecía….seguro que era igual que su amiguito, un violador y un chivato….», se dijo a si misma para justificar su obra. Estaba cansada y cubierta de sangre, fue hacia su moto y volvió al hotel.
Preparó de nuevo el baño, pero estaba vez no se dio una ducha, sino que llenó de agua cristalina la bañera. Se quito la ropa ensangrentada y la dejó en el suelo. Al adentrarse en el agua caliente, esta se tiñó de rojo, y Katty suspiró satisfecha.
... Capítulo 7 ...

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