martes, 28 de enero de 2014

El Último Juego de Niños, Capítulo 15


Dianna Agron es Maggie
Dianna Agron es Maggie
Maggie se detuvo unos segundos ante la biblioteca pública. El edificio, aunque antiguo y deteriorado por el paso de los años, seguía conservando su encanto. Suspiro y empezó a subir los peldaños que la llevarían a su interior.
Sarah le había encomendado vigilar a Melissa de cerca, y ella obedeció; no le gustaba mucho esa misión, era aburrida e insignificante, pero Sarah confiaba en ella para llevarlo a cabo, así que cuando se lo propuso, acepto sin decir nada.
Jack les había dicho que estaba preocupado por ella ya que se quedaría sola mientras ellos iban a los guetos a hablar con los hermanos Cohen y Sarah dijo que le pondría a un guardaespaldas: ella.
Abrió las grandes puertas de madera y se dirigió hacia las grandes estanterías y mesas de la sala principal. Las paredes eran de mármol blanco, y grandes columnas de estilo romano adornaban el lugar; el suelo estaba totalmente enmoquetado para amortiguar el sonido de las pisadas y no molestar a los lectores. Allí, en una de las mesas más céntricas estaba Melissa, sentada leyendo y con una taza de té caliente a su lado.
—Hola, soy Melissa y me encargo de la biblioteca, ¿quieres que te ayude a encontrar un buen libro? —sonrió y se acercó a Maggie.
—Hola Melissa, soy Maggie. Me han enviado para cuidar de ti…eh…puedes seguir leyendo o haciendo lo que quieras, yo me sentaré aquí y me encargaré de que todo siga en orden.
Notó como Melissa la miraba inquisitiva mientras se dirigía a la mesa contigua que había ocupado Melissa y se sentó poniendo los pies sobre ella.
—Por favor, ¿podrías bajar los pies de la mesa? —Melissa no apartaba sus ojos de ella. Maggie los bajó lentamente—. ¿Te manda Jack? ¿Por qué? ¿Dónde está?
Maggie suspiró, le habían dicho que era una chica inteligente y curiosa.
—Bueno, digamos que tenemos un plan para derrocar a Matt, y necesitamos ayuda. Y Jack no quería que te quedaras tu sola mientras iba a ver a los hermanos Cohen.
—¿A los hermanos Cohen? —Melissa la miró horrorizada—. ¿Los de la peligro banda que ocupa la zona norte de la ciudad?
Maggie asintió. Si que era lista, pero se la veía también demasiado inocente.
—No, no puede ir allí, es muy peligroso, debo detenerlo. Y seguro que Tommy también ha ido con él. Esto es una locura —empezó a caminar hacia la puerta.
Maggie se levantó y le impidió el paso.
—Lo siento pequeña, pero debo cuidar de ti y así haré. No te preocupes, Dean va con ellos, y conoce ese lugar y a los hermanos, no les pasará nada —la cogió por los hombros para tranquilizarla y notó que estaba temblando—. Tranquilízate, siéntate y tómate el té. No te va bien ponerte así en tu estado.
Melissa abrió mucho los ojos, sorprendida.
—Jack nos lo contó. Sólo quiere lo mejor para ti, créeme, lo tienes loquito —Maggie sonrió—. Lo mejor que puedes hacer por él es quedarte aquí y esperar. Hemos quedado en este lugar cuando acaben de hablar con ellos. No creo que tarden más de un par de horas —miró a su alrededor—. Si quieres me puedes enseñar la biblioteca, cuando era pequeña y aun habían adultos, me encantaba ir con mi hermana mayor.
Sonrió, aunque por dentro su corazón le dio una punzada de dolor al recordar a su hermana, a su madre y lo felices que eran a pesar de ser una familia pequeña. Miró al suelo entristecida y notó que Melissa la observaba. No quería que le preguntaran nada sobre ello, no le gustaba demostrar su debilidad. Vio de reojo como Melissa levantaba una mano para ponerla sobre su hombro y Maggie se adelantó.
—Bien, ¿me enseñas este lugar? La sección de misterio era mi favorita.
Melissa bajó la mano y dibujó una sonrisa en su rostro.
—Por aquí —hizo una señal para que le acompañara—. En ese pasillo de la izquierda, están los libros de misterio y terror.
Fueron hacia ese lugar. Maggie intentó apartar los recuerdos de una vida mejor de su mente, y notó que Melissa intentaba no pensar en el peligro que su novio y su amigo estaban pasando por ella.
***
Taissa Farmiga es Sarah Nolan
Taissa Farmiga es Sarah Nolan
Sarah acompañó a Dean, Tommy, Jack y Bob al encuentro con los hermanos Cohen. Sabía que Dean les conocía y que había vivido en esa zona, pero no quería dejarle solo. Temía que le ocurriera algo, así que decidió a pesar de las súplicas de Dean para que se quedara en el bar de Andrew.
—No puedo quedarme de brazos cruzados mientras os exponéis a ese peligro, si os pasara algo…si te pasar algo, no me lo perdonaría —le dijo a Dean y éste asintió.
Habían atravesado toda la ciudad evitando a los chicos de Matt, lo que había sido relativamente fácil al saber sus rutinas; y si alguno les molestaba, los niños perdidos de Bob se encargaban de ello.
Jack y Tommy hablaban entre ellos en todo momento; Jack seguía preocupado por Melissa, su chica.
—No tienes que preocuparte por ella, está en buenas manos —le comentó Sarah para tranquilizarle.
Sarah había dejado a Maggie, su mano derecha, a cargo de Melissa; y Maggie era muy buena en su trabajo.
Entraron en una de las zonas más peligrosas de la ciudad, la guarida de los Cohen. Sarah cogió con fuerza la mano de Dean mientras se adentraban en las sucias calles llenas de niños tirados por los suelos consumiendo cualquier tipo de droga que tuvieran cerca. Habían grandes bidones en llamas que calentaban las manos de los pequeños más desfavorecidos. Un par de adolescentes discutían por ver quién se quedaba con una botella de whisky barato.
Por la gran carretera, habían coches abandonados con los cadáveres de sus dueños dentro. Adultos que habían perecido en aquellas condiciones y que a nadie le importó lo más mínimo.
Llegaron a un gran edifico de viviendas de ladrillo rojizo. Había una gran verja de acero negro cerrada que abrieron sin problemas. Sarah miró a Dean nerviosa, sabía que allí estaban los hermanos, y que eran muy peligrosos; pero les necesitaban, sin su ayuda, su plan para derrocar a Matt no se podría llevar a cabo. La gran puerta de madera estaba custodiada por dos grandes chicos negros vestidos con ropa ancha.
—¿Quiénes sois? —preguntó el más alto de no más de dieciséis años, con el pelo teñido de rubio platino y rostro enjuto.
—Venimos a ver a los hermanos Cohen —contestó Dean con seguridad dando un paso hacia adelante y soltando la mano de Sarah.
—¿Y se puede saber con qué derecho vienes a molestarles? —dijo su compañero, más bajito y con el pelo rojo sangre de forma desafiante—. Si no os largáis de aquí en menos de diez segundo os lleno de plomo —sacó una pistola de los pantalones y les apuntó con ella.
—¿Pero que coño es este follón? —una chica de quince años, de piel de ébano y vestida con una camiseta blanca ceñida y un pantalón tejano ancho salió del edificio con actitud chulesca, era Sasha Cohen—. ¿Dean? ¿Eres tu colega? Joder como has cambiado —Sasha se acercó a Dean y chocaron las manos—. A mi hermano le gustará verte y…
Sus ojos se centraron en Sarah. Se puso nerviosa, sabía que a Sasha no le gustan mucho las chicas; las veía como enemigas potenciales.
—¿Y ésta quien es? —la miró de arriba abajo y levanto una mano y negó con ella—. No, no. Ella no puede pasar.
Sarah miró a Dean, pero no dijo nada.
—No se puede quedar aquí sola —Tommy habló nervioso; le temblaba la voz.
Sasha le miró con severidad.
—No va a entrar. Que pasa niña, ¿ibas a Oz y te has perdido? Anda, lárgate de mi vista antes de que te de una patada en ese culo blanco y flacucho que tienes.
Sarah asintió; era mejor que se marchara. Dean cruzó los brazos, se notaba que no le gustaba la idea y ella le agarró del brazo para tranquilizarlo.
—Está bien, me quedo fuera; por la causa.
—Pero es peligroso… —empezó a decir Dean.
—Ya me quedo yo con ella; tu debes entrar —Bob apretó el hombro de Sarah—. No te preocupes, cuidaré bien de ella.
Dean asintió, y él y Sarah se besaron con ternura.
—Ten cuidado —Sarah le acarició el rostro.
—¡Venga! ¡Es para hoy joder! —Sasha suspiró indignada y entró en el edificio mirando de reojo con mala cara a Tommy.
Sarah miró a Dean mientras entraba en el edificio.
—No te preocupes, todo irá bien —le dijo Bob mirándola.
—Lo se, y les necesitamos, así que hay que cumplir sus normas.
Se quedaron esperando a que Dean, Jack y Tommy salieran con lo que esperaban fueran buenas noticias.

... Capítulo 16 ...

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