martes, 18 de febrero de 2014

El Último Juego de Niños, Capítulo 18 por Elizabeth Thor



Emma Watson es Melissa
Una bonita manzana de esas frutas tan lustrosas que no puedes olvidar, esas frutas que su sabor entre ácido y dulce no puedes olvidar. Melissa miró por unos instantes aquel manjar tan difícil de conseguir en aquellos días, tan difícil de conseguir como poder vivir más de 18 años. Le gustaría que fuera eterna para no olvidarla entre sus recuerdos. Había comprado esa manzana a uno de los contrabandistas de la ciudad ya que Matt tenía cerrado todos los caminos a los campos, esos campos tan verdes como los recuerdos de pureza que están a punto de extinguirse. Miró por unos instantes la manzana antes de dar el primer mordisco, ese mordisco tan fresco y lleno de sabor que recordaba de su infancia. Le gustaría por unos instantes poder vivir con Jack, Tommy y sus amigos en alguna de esas granjas y poder olvidar esa locura, poder morir tranquila pensando que su hijo tendría una vida perfecta que jamás encontraría en la ciudad. Al morder la fruta sintió ese sabor en su boca y una lagrima se derramó por su mejilla. Se escuchó como se abrió la puerta de la biblioteca y vio que era Tommy, hacía unas horas que quería hablar con él y ver cómo estaba:
-Hola, Melissa ¿querías hablar conmigo?
-Si, Tommy. Siéntate a mi lado, tengo una cosa que te gustara.
Al sentarse a su lado Melissa le enseñó esa manzana y le ofreció un mordisco, Tommy sonrió al verla:
-¿Sabes que no veo una fruta desde hace años, Melissa?
Tommy mordió la manzana y sonrió al degustar aquel manjar, Melissa le miró a los ojos forzando una bonita sonrisa:
-¿Qué te pasaba el otro día, Tommy?
Tommy suspiró y miró al suelo:
-Tengo miedo, tengo miedo por lo que vamos hacer, tengo miedo de los Cohen y de Matt, nos estamos aliando con el diablo para combatir al diablo. Tengo miedo que le pueda pasar algo a Jack mi mejor amigo, mi…
Melissa dejó que Tommy apoyara su cabeza en su hombro y con una caricia le dio algo de cariño:
-Tengo miedo que ese niño que esperáis no tenga a un padre cómo él. Quiero que él sepa lo de Merlyn y  así darle esperanzas…
Melissa suspiró y buscó algo de valor para hablar sobre ella:
-Hace unos días, Merlyn me habló de la lluvia y que ella…
Tommy se levantó y miró  a Melissa conteniendo su enfado que crecía en su interior:
-Por favor Melissa, sólo por que ella es una adulta le estás culpando sobre la lluvia, ella es buena es cómo mi hermana…
-Por favor Tommy, ella me habló sobre lo que paso con la lluvia y ella lo sabia…
Tommy tiró la manzana lleno de ira y se dirigió hacia la salida:
-No esperaba esto de ti, esperaba compresión y que pudieras ayudar a Merlyn. Le estas culpando por ser adulta de la maldita lluvia… Ella es la salvación de Jack y yo se lo contaré. Hazme un favor, no te acerques a Merlyn y no te acerques a mí mientras sigas pensando esas cosas de ella…

Jacob Artist es Jack
Tommy aguantaba sus lagrimas, intentaba buscar con todas sus fuerzas no comenzar a llorar. Había visto cómo una de sus mejores amigas culpaba a Merlyn de tener la culpa de la lluvia. Pero ella tenía la culpa de llenar ese hueco que dejó su hermana hace años. Quería encontrar a Jack y estar a su lado, quería respirar amor, quería que su corazón latiera por estar a su lado.
Recordaba cómo conocía a Jack hace unos cuantos años, recordaba cómo todo cambio para él cuando se enamoró de su mejor amigo, cómo cambio al saber que jamas él le besaría ni sentiría lo mismo que él. Recordaba cómo algunos de los hombres de Matt le dieron una paliza que casi le mata, le dieron una paliza sólo por diversión al ver un chico débil cómo él. Jack apareció y consiguió salvarle la vida, recordó cómo se puso de rodillas ante el preocupado y le tocó el rostro para ver sus heridas. Cuando abrió sus ojos vio ese rostro que siempre amaría y que aún estando tan cerca parecía que estuviera tan lejos de sus sentimientos.
Jack pasó la tarde arreglando su moto e intentando cambiar algunas piezas, eran muy difíciles de encontrar o eran demasiado caras si querías comprarlas y ahora que tenía la oportunidad no perdería el tiempo en pensarlo. Muchas veces el chico perdía mucho tiempo con su moto ya que le ayudaba a pensar en otras cosas mejores, en pensar que el tiempo no estaba contra él. Se giró y vio cómo se acercaba hacia él. Tommy llevaba entre sus manos unas latas de refresco. Sentados en un banco dejaron que la brisa les acariciara mientras disfrutaban de la bebida:
-¿Estás cambiando al fin las piezas de la moto? nos costó encontrar esas malditas piezas -dijo Tommy.
Jack sonrió:
-Quiero dejar muchas cosas terminadas antes que llegue mi cumpleaños, quiero cambiar el mundo con un grupo de locos y dejar mi moto perfecta… Quiero que un amigo me la guarde y la trate como si fuera suya.
Tommy sintió un pequeño codazo de complicidad y eso hizo que diera un pequeño suspiro, eso hizo que le mirara con una sonrisa. Lo que no quería Tommy era la moto quería sentir sus labios contra los suyos y que Jack le acariciara lentamente.
-Jack, quiero preguntarte una cosa.
Jack tiró la lata vacía intentando encestar en cubo de basura:
-Dispara, Tommy…
Tommy miró sus dedos y suspiro, buscó algo de valor para decir aquello:
-Si conocieras a un adulto, ¿qué harías, Jack?

Sarah Paulson es Merlyn
Jack comenzó a reír ya que ver una persona de más de dieciocho años era imposible, era como ver una jirafa en una granja:
-Que tonterías dices, Tommy. Un adulto, se extinguieron hace años… se extinguieron cómo los malditos buenos sentimientos.
Tommy se quedó en silencio por unos instantes y negó con la cabeza:
-Yo conozco a uno, Jack…
Jack levantó la ceja mirando a su amigo, extrañado. Podría ser que Tommy se hubiera enganchado al pegamento industrial o a alguna clase de droga psicodelica:
-Tommy, que tonterías dices ¿Un adulto?
-Sí, Jack. Le ayudé hace un par de meses y ahora vive conmigo. Se llama Merlyn y creo que te podría ayudar… Por favor Jack créeme, jamas te mentiría.
Cómo podría mentir a una persona a quien quería más que a un hermano, cómo podría mentir a una persona cómo Jack. Esa persona en quien pensaba cuando abría los ojos por las mañanas y en el último antes de dormir.
Jack miró a lo ojos a Tommy y comenzó a sonreír casi sin saber de donde había sacado esas ideas su mejor amigo:
-Tommy, iré contigo sólo para demostrar que has perdido el último tornillo que te quedaba…
Al llegar al pequeño apartamento Tommy abrió la puerta viendo el comedor totalmente vació, Jack se apoyó en la puerta sólo esperando ver aquella fantasía de su amigo. Un adulto vivo era una locura. Tommy comenzó a llamar a Merlyn su amigo al escuchar el silencio comenzó a reír, el mismo había caído en su mentira ya que esa chica no existía:
-Merlyn, ¿estás en casa?
Jack escuchó esa respuesta y no pudo creer que fuera real. Aquella Merlyn existía. No podía ser lo que estuvo a punto de ver. Sintió que todo se llenaba de luz al ver aquel rostro, sintió que su mente estuvo por unos segundos apunto de explotar. No podía ser que existiera una adulta, pero aquellas arrugas, aquella manera de hablar era cómo la de su madre. Tommy sonrió y abrazo a su amiga:
-Merlyn, quiero presentarte a un amigo. Él es Jack.
Tirada en la cama de su habitación Katty ahogaba sus penas con una botella de vodka ya que era la única manera de olvidar el pasado. Cuando volvía a su mente era cómo sentir un golpe en sus sentimientos, era cómo volver a sangrar. Se levantó de su cama y fue a buscar a la monjita que tenía encerrada en su celda.

Miley Cyrus es Katty
Lilith estaba sentada en un rincón de su cuarto pensando en como escapar, pensando que dios se había olvidado de ella para siempre. ¿Donde estaba Bob para sacarle de ese infierno?. Se abrió la habitación de su cuarto y allí estaba Katty que fue hacia ella, le cogió de los brazos y le obligó a levantarse. Comenzó a pegarle en la boca sin cesar:
-¿Sabes? Tu dios no existe. Tu dios me dejó con un hermano mayor que abusaba de mi, que destrozó mi humanidad…
Lilith no cesaba de llorar al sentir como Katty taladraba con sus palabras la poca fe que quedaba en su alma:
-¿Sabes quién destruyó a tú dios? Fueron los adultos, seguro que aún queda alguno vivo.
Jack se quedó sin palabras al ver aquella mujer, le cogió de las manos y comenzó acariciarlas. Le recordaba al tacto de su madre, esas arrugas en sus labios al sonreír era como aquella mujer que echaba tanto de menos. El joven comenzó a llorar ante ella…
... Capítulo 19 ...

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