viernes, 30 de mayo de 2014

El Último Juego de Niños, Capítulo 31 por Elizabeth Thor



Massie Williams es Mandy
Mandy pasaba casi todas las horas en el laboratorio del hotel que estaba en el sótano, la jovencita de trece años pasaba las horas preparando las drogas que distribuía por la ciudad. Su gran inteligencia le había convertido en una estrella en la universidad y la niña repelente para sus compañeros. En vez de tomar su leche con cacao delante de la televisión viendo los dibujos animados o jugando a los videojuegos se quedaba en casa leyendo libros llenos de física y química. Con los años, la cría se convirtió en una ególatra que miraba por encima del hombro a la gente de su edad y a los jóvenes que eran sus compañeros en la universidad. La chica de pelo corto y oscuro, de piel pálida que no había visto hace meses la luz del sol. Sus grandes ojos envueltos en ojeras tras noches sin dormir. Jugaba creando pastillas o cortando pequeños animales. Las últimas horas habían sido bastante interesantes ya que sus micrófonos le habían dado mucha diversión, esos pequeños trastos que había puesto por la habitación de Matt y extrañamente la palabra “adulto” se había escuchado demasiadas veces en las últimas horas. Se preparó su pipa para fumar los delicatessen que ella se preparaba, siempre lo mejor y nunca adictiva solo te despertaba unas horas más, comenzó a pensar en la ultima vez que vio a un adulto y fue en esa universidad llena de cadáveres. Unos insectos que se merecían morir por su baja inteligencia.
Al salir de su habitación, Mandy recorrió los laboratorios donde unos niños preparaban las drogas que dominaban las calles, críos que no habían visto nada más que esos laboratorios y que sufrían por sus cadenas o la mala alimentación para morir trabajando. Abrió la puerta del sótano y se puso su gorra para poder esconderse entre los hombres y mujeres de Matt. Katty se encendió un cigarro y comenzó a pasear por los pasillos del hotel, estaba pensando en como ejecutaría a la adulta y se perdía en sus ideas de sangre. La joven psicópata se tropezó con Mandy sin saber ni siquiera quien era:
-Enana, ten cuidado. Tengo mis jodidas armas armadas…
En el corazón del hotel, la sala de reuniones era donde casi corría la vida de todo el ejército de Matt y donde los rumores corrían entre los jóvenes, donde el rumor sobre la adulta había corrido como la pólvora. Katty se encendió un cigarro y comenzó a andar entre la gente buscando un sitio donde encajar y pasar desapercibida. La joven se giró al ver como la mano de Sam se poso en su hombro:
-¿Qué piensa hacer Matt con la mujer?-Preguntó Sam.
-Cállate y vamos a cualquier habitación, no quiero que nadie se entere de la sorpresa.
Katty abrió la puerta de la habitación y vio que estaba ocupada por una pareja de chicos en pleno énfasis amoroso, la chica hizo un gesto y la habitación se vació al instante por el miedo que le tenían. Sam entró ansioso de saber más sobre el futuro de la adulta:
-Dime, Katty ¿qué coño quiere hacer Matt con la adulta?-Preguntó de nuevo Sam.
Katty suspiró al escucharle ya que sabía que más de uno estaría nervioso por el descubrimiento y comenzaría a pensar con la entrepierna al saber la existencia de una persona de más de 18 años:
-Matt quiere haceros un regalo y demostrar su poder. -sacrificaremos a la adulta-Katty se llevó un dedo a la boca-Yo le cortaré la cabeza delante de todos.

Miley Cyrus es Katty

Sam suspiró y miró a los ojos a su compañera:
 -¿Crees que dejaría que me la follara? 
-Vaya, veis un coño madurito y los tíos os volvéis locos, es tan jodidamente tópico…
Sam cogió de los hombros a Katty y le miró relamiéndose los labios:
-Entonces me dejarías echarte un polvo, querida Katty…
Katty le puso una de sus pistolas en la entrepierna y le miró a los ojos sonriendo:
-No me acostaría con un tío tan asqueroso como tú.
Mandy andó por el hotel buscando la habitación donde estaba presa la adulta, quería verla para recordar como eran los adultos ya que poco a poco iba olvidandolo, quería seguir aprendiendo y saber si eran tan estúpidos como les recordaba. Abrió lentamente la puerta de Matt y allí estaba el fumándose un cigarrillo en su confortable sillón, sonrió al ver a la ratita de Mandy entrando en su habitación:
-¿Qué tenemos aquí? El cerebrito de Mandy Suliban, ¿qué coño quieres? Tendrías que estar en los laboratorios preparando más mercancía…
-Matt, quiero verla, quiero ver a la adulta… Quisiera sacarle hasta la ultima gota de sangre para saber por qué ha vivido tanto, la quiero cortar a trocitos y sacar su secreto-Dijo Mandy.
Merlyn tenía los ojos secos de tanto llorar y veía como el futuro se volvía más oscuro por minutos, tenían a Tommy y a sus jóvenes amigos encerrados a merced de un loco como Matt y ella sería asesinada por disfrute de unos críos. Sentada en la cama de aquella gran habitación esperaba su inevitable final.
Se abrió la puerta lentamente y Merlyn vio como entraba una curiosa Mandy, ésta la recibió con una sonrisa pensando que no podría hacerle daño una cría como aquella, pensando que no podría sufrir más en aquella últimas horas:
-Tú, pequeña ¿quién eres?-Preguntó Merlyn.
Mandy se acercó a ella muy curiosa ya que hacia mucho tiempo que no había visto una adulta, lo primero que hizo al acercarse fue acariciar el rostro de Merlyn y disfrutar de ese tacto que daba los años.
-¿Eres una adulta? Es increíble pensaba que todos habíais muerto por vuestra estupidez…
-¿Qué?-Pregunto Merlyn.
Mandy sonrió al escucharla ya que le recordaba a los estúpidos adultos que la rodeaban en la universidad, le recordaba su bajo intelecto y sobre todo a esa inepta madre con ese bajo intelecto. Si desaparecieron los adultos era para que la raza humana evolucionara y desechar a la basura genética:
-Desaparecieron los dinosaurios para que evolucionaran los humanos y murieron los adultos para que naciera una raza mejor, aunque yo haría una pequeña limpieza para exterminar a gente tan estúpida como Katty y los demás chicos… Qué ganas tengo de tener tu cadáver para investigar por qué has vivido tanto.
Eso dejó helada a Merlyn ya que no estaba preparada para escuchar esas palabras de una niña como aquella, no pensaba que tanta crueldad nacieran de esos ojos tan grandes e inocentes.
... Capítulo 32 ...

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