viernes, 27 de junio de 2014

Vampiros en la noche, Capítulo 4


Kat Dennings es Maxine
Kat Dennings es Maxine
—¿Es que no tienes hambre? Te he hecho tu plato favorito —dijo Martha, la madre de Maxime y Sasha, sobresaltándola.
—Sí, sí, tengo mucha hambre, mamá —mintió Maxime y empezó a engullir el entrecot con puré de patatas sin ganas.
Seguía pensando en el encuentro con Dante, el vampiro. No podía creer que eso fuera verdad, pero lo había visto con sus propios ojos. Le vio alimentarse de una persona, y había algo misterioso, sobrenatural en él.
Estaban en casa de sus padres; el hogar en donde había crecido. Era una vivienda de dos plantas, cómoda y amplia. El comedor era grande, decorado exquisitamente por su madre en tonos tierra.
—¿Estás bien, Max? —preguntó su padre cortando su filete a dados.
—Eh, sí —contestó escuetamente y dio un largo trago a la copa de vino. En su casa, desde que ella y su hermano eran mayores de edad, bebían buen vino en las comidas.
—Seguro que está algo… indispuesta, después de lo de ayer —dijo Sasha con la vista puesta en su plato.
Maxime le miró incrédula. Ese no era un tema que sacar en una comida familia.
—¿A qué te refieres, Sasha? —Martha miró a su hija extrañada.
—A nada, sólo que conseguí el trabajo en la BBC y salí con Cynthia a celebrarlo y… volví tarde a casa —contestó Maxime y suspiró—. Sasha se preocupó, y eso es todo.
—¿Eso es todo? ¡Vamos Maxime, Cynthia y yo tuvimos que ir a buscarte! ¡Estábamos muy preocupados por ti! —estalló Sasha dejando los cubiertos con violencia sobre la mesa.
—¡¿Cómo que tuvieron que ir a buscarte?! —dijo su padre alzando la voz.
Maxime se empezó a sentir acorralada. No podía contarles lo que había visto, pero estaban empezando a hacer demasiadas preguntas.
Michelle Pfeiffer es Martha
Michelle Pfeiffer es Martha
—No pasó nada, de verdad —dijo lo más calmada que pudo—. Sólo que vi a… un chico guapo, y le seguí. Bebí demasiado —mintió de nuevo.
—Pero si estabas bien cuando te encontramos —Sasha la miró sorprendido.
—Hermanito, soy mayor, sé como ocultar el estado de embriaguez. Si me hubieras visto bebida, te hubieras enfadado conmigo —Sonrió. «Espero que se lo crea.»
Para su sorpresa, su padre empezó a reír. Luego su madre. Maxime y Sasha se miraron sin entender.
—Has salido a tu padre, querida —Martha puso la mano sobre el hombro de su marido—. Cuando era joven, bebía como un cosaco en las fiestas. Pero cuando terminaban, parecía que no hubiera bebido ni una gota de ese whisky que tanto le gusta.
—Es cierto —añadió Richard ruborizándose un poco—, ahora ya no bebo tanto. Ya tengo una edad.
Maxime emitió una risa forzada. Miró de reojo a Sasha, seguía con rostro inquisitivo. Parecía que no se acababa de creer la historia de Maxime.
—Y, dinos Maxime, ¿al final lograste alcanzar a ese chico guapo? —preguntó su madre poniendo un poco de puré sobre la carne.
Maxime no sabía bien qué decir. Dio otro trago de vino y se lamió los labios.
—Eh, sí, le alcancé —Se metió una gran cucharada de puré a la boca.
—¿Y…? —dijo su madre risueña.
—Y… charlamos, y poco más —Maxime e intentó cambiar de tema—. Pronto será el cumpleaños de Sasha, ¿iremos a cenar a Le Gavroche? Es su restaurante favorito —Sonrió.
—Sí, podríamos ir allí, si quiere Sasha. —dijo su padre, Sasha asintió—. Trae a Cynthia si quieres.
—Claro, gracias, papá —Maxime sonrió. «A Cynthia le encantará la idea —pensó Maxime—, está loca por Sasha.»
—Bien, el martes llamaré para hacer la reserva, si queréis invitar a alguien más, decídmelo como muy tarde el lunes por la noche.
Los dos hermanos asintieron. La comida siguió con normalidad. Maxime se sentía extraña, no podía dejar de pensar en Dante. Le temía, pero a la vez le fascinaba; y el saber que era un vampiro le daba un toque de peligrosidad que llegaba a ser excitante.
***
Chace Crawford es Jack Blake
Chace Crawford es Jack Blake
Jack revolvió los papeles que tenía sobre la mesa del salón de su apartamento. Vivía en un sitio pequeño, con una habitación, un baño escueto y una cocina minúscula; pero no necesitaba más. Era nómada, por lo que no duraba demasiado en un mismo lugar.
Ser cazador de vampiros le obligaba a viajar a menudo, por lo que no le daba tiempo ni de deshacer las maletas.
«Tienen que estar por aquí —pensó buscando el documento sobre la familia Blair—. ¡Premio!» Al fin lo encontró. Estaba escrito a mano por su padre, y había algunos datos sobre la familia de vampiros que debía aniquilar.
—Aldur, el patriarca y vampiro jefe; su hijo, Dante; Satine, su amante —Cogió un bolígrafo y escribió al lado—… muerta. Francesca y Raquel, las más vulnerables del clan.
Cogió otro folio y escribió: Madrugada del jueves cinco de junio. Visto Dante Blair y su amante, Satine en el Ministry of Sound, en Gaund Street. Enfrentamiento con Satine, muerte real sobre las dos de la madrugada. Dante se escapó.
Escribir eso último le produjo una punzada en el pecho; había acabado con uno de ellos, sí, pero Dante hubiera sido un daño mucho peor para la familia Blair.
Decidió ir de nuevo al lugar de los hechos e investigar un poco; puede que se le pasara algún detalle, cualquier cosa que le acercara más a los vampiros.
Al ser de día, el local estaba cerrado. Las calles del lugar estaban desiertas; sólo unos cuantos chicos tirados en las aceras esperaban a que se les pasara la borrachera.
Jack fue al callejón donde había dado caza a Satine. Aún habían algunas cenizas esparcidas por el suelo. Miró a su alrededor; Dante había vuelto a entrar a la discoteca por la puerta de emergencia. Mientras la víctima con la que saciaban su sed de sangre huyó por el callejón, y él atacó a Satine. «¿Qué hizo que se separaran? Eso es extraño.»
Se acercó a la puerta, examinado cada rincón. En el suelo, había una especie de tarjeta. «BBC, Londres.» Era de la cadena de televisión, pero no habían más datos, «Bueno, por algo se empieza. Mañana haré una visita a sus estudios.» Se la guardó en el bolsillo, y volvió a echar un ojo al callejón.
Recordó la pelea, la adrenalina que había experimentado con el primer contacto, y la sed de venganza que sintió al decapitar a la vampiresa. «Haré que te sientas orgulloso de mí, padre.»
Volvió a su apartamento a preparar el plan del día siguiente. Iría al gran edificio que la BBC poseía en el centro de la ciudad con una identidad falsa, e indagaría sobre el paradero de Dante y lo ocurrido en ese callejón; sentía curiosidad por la razón que hizo que la eterna pareja se separase.
Pero sabía que debía ir con mucho cuidado de que nadie descubriera quién era ni cual era su propósito, o los vampiros de la familia Blair irían a por él.
... Capítulo 5 ...

0 comentarios:

Publicar un comentario