miércoles, 9 de julio de 2014

T2: El Último Juego de Niños, Capítulo 35 por Elizabeth Thor



Bex Taylor-Klaus es Tommy
Los tres chicos comenzaron a forzar la puerta del almacén y poder robar así algunos víveres, hacia mucho tiempo que estaban en la carretera y tuvieron que comenzar a robar para sobrevivir. Jack, Tommy y Bob se encargaban del trabajo duro mientras las chicas estaban protegiendo el campamento. Viajando entre carreteras secundarias habían encontrado su hogar, viajando por el profundo desierto intentaban llegar a la base militar donde estaría su salvación. Jack consiguió abrir la puerta e hizo un gesto a Tommy y Bob para que entraran a buscar algo de alimentos:
-Esto me recuerda los viejos tiempos en la ciudad, ¿te acuerdas, Jack?-Preguntó Tommy.
-Bueno, hemos cambiado a Matt por algún paleto cabreado…
Tommy se quedó mirando por unos instantes a Jack ya que estaba bastante preocupado, estaba pensando en Lilith ya que se había vuelto un pequeño problema para el grupo, no sabía como decírselo a Bob para que hiciera algo:
-Jack, ¿se lo dirás a Bob? Me preocupa Lilith, es peligrosa…
Jack suspiró y miró a Tommy apoyando su mano en su hombro:
-Hablaré con él…
Bob miró en las estanterías y sonrió al ver que tenía la suerte de encontrar unas latas de albóndigas, aquella noche cenarían algo más que comida para perros. Llenó su mochila con las latas y al girarse se encontró con Jack. Bob sonrió al enseñarle lo que había conseguido:
-Mira, Jack, lata de albóndigas. Cenaremos como reyes.
Jack le cogió una de las latas de su mochila y sonrió al verlo, pero tenía que hablar con él sobre el problema que tenían con Lilith y sobre el intento de asesinato:
-Bob, hemos estados todos juntos. Murieron Dean y Andrew -Jack suspiró amargamente- Intentamos que todos fuéramos una familia pero Lilith... ella intentó matar a Maggie.

Jacob Artist es Jack
Bob estaba harto de escucharlo ya que quería cuidar a Lilith y esperaba recuperar su cordura aunque fuera duro. Nadie podía asegurar que ella quería matar a Maggie aunque estuviera cerca de su cama con un cuchillo, como siempre estaba con sus sermones y a todos les causó bastante miedo.
-Jack, escúchame, ella intenta volver a ser ella, sufrió demasiado y quiero recuperarla…
-La próxima vez que ella intente hacer daño a alguien…
Al escuchar aquello Bob cogió del brazo a Jack y le miró a los ojos:
-¿Qué quieres hacer…?
-Tú sabes lo que quiero decir. Se largara del grupo…
Tommy llenó su mochila con paquetes de macarrones y latas de tomate frito, parecía increíble que después de tanto tiempo dando vueltas en pequeños pueblos encontraran ese filón. Al final aquella noche podrían cenar como los viejos tiempos y podría ver sonreír a Merlyn. Pero escuchó algo que le asusto y eran unos pasos por el pasillo, pudo ver la luz de una linterna y juraría escuchar el sonido de un perro.
Tommy se asustó al ver a un niño de trece años con el pelo oscuro y con el rostro plagado de pecas, con pantalones tejanos de tirantes. Entre sus manos tenía una escopeta y su lado un perro sabueso, lo primero que hizo el crío fue apuntar a Tommy:
-Maldita rata de ciudad, te voy a volar los sesos…
Tommy asustado salió corriendo y comenzó a gritar para que sus amigos le siguieran:
-¡Joder, tíos, correr! ¡Tiene un arma!
Jack corrió hacia las motos y montó junto a Bob. Tommy arrancó y les siguió a toda velocidad con el miedo de ser alcanzados por una bala.
Sarah respiró con calma y volvió a cargar su arma, volvió a recargar el tambor con seis balas para seguir practicando su puntería con unas latas oxidadas que había encontrado. Podía intentar cicatrizar sus heridas preparándose para vengarse contra los chicos de su hermano y sobre todo Katty, podría vengar la muerte de Dean matando a esa puta. Solo pensaba en la venganza tras perder el amor de su vida, sentía que todo había sido su culpa tras fracasar en el derrocamiento de su hermano.
A varios metros de ella estaba el campamento del grupo, ese pequeño hogar que habían creado y que se movía durante días buscando esa famosa base militar, a veces pensaban que solo era un cuento o a veces perdían las fuerzas de encontrarlo pero siempre estaba Merlyn para confirmar su existencia, ella estaba viva por esa razón. Melissa estaba preparando algo de comer en una pequeña fogata e intentando cocinar los pocos alimentos que habían encontrado, había leído muchos libros de cocina y no cesaba de experimentar, siempre estaba muerta de hambre por su embarazo. Aún no se le notaba mucho su estado pero ella sentía que algo creía por dentro. A su lado estaba Maggie que estaba pelando unas patatas, miraba con desconfianza a Lilith que estaba dentro del camión y podía verla por una de las ventanillas:

Dianna Agron es Maggie
-¿Por qué no la echamos del grupo?
Melissa suspiró al escucharla ya que era un tema más que recurrido por su amiga tras aquella noche:
-Tenemos que ayudar a que se recupere, hay que ser pacientes -Melissa miró hacia Lilith que estaba rezando- Sé que podemos ayudarla, he leído muchos libros de Psicología... Es lo más humano.
-Te recuerdo que intento matarme…
Melissa negó por unos instante al escuchar a su amiga:
-La encontremos con un cuchillo entre sus manos y cerca de ti, nadie sabe si quería matarte o estaba absorbida con sus paranoias religiosas, estaba como en trance.
A varios metros de las chicas estaba Merlyn esperando que los chicos llegaran de su búsqueda, por el tiempo había sentido un sentimiento casi maternal por todo el grupo y le dolía ver como sufrían. Sobre todo quería saber que Tommy estaba a salvo de todo aquello ya que era como su hermano o hermana para ella, todo lo que había pasado en las ultimas semanas les había unido aún más.
Sarah bajó su arma al escuchar el sonido de unas motos y comenzó a sonreír al ver que eran los chicos, esperaba que trajeran algo de alimentos, estaba harta de arroz.
Los chicos bajaron de las motos y Merlyn respiró con alivio al verlos, abrazo con fuerza a Tommy al ver que estaba a salvo, éste sonrió y sacó de su mochila el paquete de macarrones:
-Mira, Merlyn, traigo macarrones. Tendremos una noche italiana.
Jack miró a las chicas y comenzó a vaciar las mochilas, ésta vez habían encontrado algo mucho mejor que la comida de perro o esos potajes de arroz con patatas o arroz con judías, lo más importante era el arroz.
-Chicas, traemos latas de albóndigas y lata de sopa….
Jack se sentó junto a Melissa y de su bolsillo sacó una chocolatina que había encontrado, quería lo mejor para ella y quería lo mejor para su futuro hijo. La chica sonrió y se escondió el dulce en uno de sus bolsillos con disimulo y le regaló una sonrisa:
-Gracias, Jack…
Bob se acercó a Maggie y ésta le abrazó, le miró a los ojos buscando alguna solución ante todo lo que pasaba:
-Estoy contenta de que hayas vuelto, estoy contenta de que estés bien -Maggie besó los labios de Bob- Pero tienes que hacer algo con Lilith…
Bob agachó la cabeza y dio un largo suspiro al escucharla, le acarició lentamente el rostro y con cariño buscó algo de compresión por lo que estaba haciendo:
-Te quiero como una parte de mi corazón, Maggie. Y a ella la quiero como a una hermana. Por favor, déjame recuperarla… Te juro que no volverá a pasar.
Maggie cogió con fuerza el brazo a Bob:
-¿Qué hubiera pasado si me hubiera matado? ¿Me escuchas, Bob?
... Capítulo 36 ...

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