martes, 15 de julio de 2014

T2: El Último Juego de Niños, Capítulo 36 por Elizabeth Thor



Sarah Paulson es Merlyn
Merlyn cogió unas garrafas de plástico vacías y miró a los chicos:
-Veo que no tenemos agua, podemos ir Tommy y yo a buscar más al río...
En la orilla del río, Tommy y Merlyn encontraron un poco de tranquilidad. El chico pudo romper un poco sus cadenas y ser la chica que siempre fue, su amiga pudo hablar con ella sin esconder más secretos, sin elegir las palabras con pinzas para que nadie llegara a saber algo más de ese gran secreto. Se tumbaron en el suelo para ver pasar las nubes y ver por unos instantes que el mundo era perfecto, pero también la vida era muy corta.
-Cuando tenia diez años, mi hermana encontró unos cuantos vhs. Recuerdo que una de esas películas era una película juvenil de institutos y siempre soñé poder estar en esa fiesta de final de curso… -Dijo Tommy.
Merlyn miró a su amiga en silencio pudiendo ver como se sinceraba con ella, era esa chica débil que trataba como a una hermana y que estuvo demasiado enamorada durante unos meses hasta descubrir su secreto:
-Siempre soñé que iría a una de esas fiestas con un bonito traje y estaría perdida entre la gente, hasta que... -Tommy sonrió avergonzada- Hasta que Jack aparecía tan guapo como siempre y se acercaba a mi, me cogía por la cintura y bailaba conmigo -Trago silaba- Me comenzaba a besar y solo estábamos él y yo… Sería la jodida Molly Ringwald.
Tommy se quedó mirando al cielo con una sonrisa ya que podía imaginar ese momento, podía imaginarse con un bonito traje azul y podía sentir la música como les envolvía, podía imaginar que la gente que les rodeaban eran sus amigos que les sonreían, podía imaginar que jamás había llegado la lluvia.
Merlyn miró a su amiga y le acarició lentamente el pelo:
-Yo fui a muchos bailes en mi instituto y ¿sabes una cosa? Tú hubieras estado muy guapa.
Melissa se levantó y dio un par de pasos sintiéndose algo mareada, Jack preocupado le cogió fuertemente para que no se cayera, la chica sonrió y se acarició el estómago:
-Creo que me iré a acostar un rato, estoy algo mareada -Melissa sonrió- No te preocupes, Jack.
Jack se quedó pensativo mientras veía como Melissa entraba en el camión y se acostaba en uno de los colchones, el chico se pasó la mano por la cabeza ya se sentía algo impotente por su futura paternidad. Escuchó unos disparos y vio como Sarah estaba practicando su puntería, él se acercó a ella para hablar.

Taissa Farmiga es Sarah
Sarah intentó darle a la última lata ya que se resistía a caer bajo sus balazos, suspiró por unos instantes e intentó concentrarse para poder dar en la diana. Sintió como alguien le cogía de la mano y apoyaba su cabeza en su hombro, cuando quiso darse cuenta, Jack estaba allí para enseñarle a disparar:
-Tienes que concentrarse y en el centro de la lata, tienes que pensar que solo queda una sola bala, tienes que pensar que es vida o muerte…
Sarah disparó a la lata y consiguió darle, ella comenzó a sonreír tras conseguirlo. Al final consiguió hacerle un agujero a aquella lata vacía de sopa. La chica miró a Jack son una sonrisa triunfal en su rostro:
-Pero, ¿qué tenemos aquí? Jack, aparte de ser un buscador de alimentos, también sabe disparar…
Jack sonrió al escucharla y sacó de su bolsillo su pistola, un arma que era inseparable para él desde que salieron de la ciudad:
-Me siento mas seguro con ella…
Después de un par de horas, Jack y Sarah se sentaron para charlar un poco, era extraño que ellos dos se reunieran para poder hablar. La chica se había apartado de todos después de la muerte de Dean y él tuvo que ser el líder del grupo.
-Recuerdo que mi madre hacia su bizcocho especial para toda la familia cuando llegaba navidad -Dijo Sarah cerrando los ojos y relamiéndose los labios- Entonces Matt no era tan cabrón -Eso hizo que la chica abriera los ojos llena de tristeza…
Jack suspiró y bajó la mirada, sintió como ella le cogió de la mano lentamente y le miraba a los ojos, en sus ojos se notaba la rabia al recordar el nombre de su hermano:
-Jack, prométeme que tú matarás a mi hermano. Lo odio, pero no seria capaz de hacerlo… Olvidaría su presente y recordaría su pasado, no podría apretar el gatillo.
Jack asintió con la cabeza entendiendo perfectamente lo que dijo, era difícil matar a alguien a quien querías antes de la lluvia:
-Hace un par de años me rencontré con un viejo amigo de la infancia y se había transformado en un punk drogadicto. Quiso incendiar la biblioteca y lo único que le paró fue una cuchillada…
Sarah apoyó su cabeza en el hombro de Jack y se quedó por unos instantes mirando sus ojos, sabía que eran muy parecidos ya que habían perdido a mucha gente que querían, sabían lo que era sufrir.
Una noche junto a la hoguera y el pequeño grupo estaba reunido para cenar todos juntos, hasta estaba con ellos Lilith sumida en el silencio, sumida en su fanatismo religioso. Se miró las manos y miró al grupo con lagrimas en los ojos ya que estaba dolida por lo que le habían obligado hacer las voces de su mente.
-Chicos, tenéis que perdonarme, son estas voces que me ordenan hacer cosas mala, perdonadme…
Bob le cogió de la mano con ternura y acarició su fina piel. Bob estaba ciego ante lo que hiciera su querida Lilith y soñaba en recuperarla. Por ella estaría sordo antes las criticas de los demás, por ella olvidaría con excusas las palabras de Maggie:
-No importa, Lilith, estoy aquí contigo…
Maggie suspiró al ver ese trato que tenían los dos ya que no podía entender esa relación tan familiar que tenían, no podía entender como Bob se cegaba ante lo que había pasado. Miró a su lado que estaba Melissa con su cabeza apoyada en el hombro de Jack, el chico miró a sus compañeros y cogió una rama:
-Lilith, estas en manos de Bob. Espero que mejores -Jack rompió la rama- Merlyn, ¿a cuantos kilómetros estamos de la base militar?
Merlyn miró a los chicos y a Tommy que estaba su lado, intentaba recordar los paisajes que había recorrido por los meses y los años, intentaba recordar donde estaba la cura de todo aquello:

Jacob Artist es Jack
-La base militar esta fuera de la zona rural, a varios kilómetros…
Jack asintió con la cabeza y sintió como alguien le cogía de la mano, le cogía a escondidas y que nadie pudiera ver esa forma de darle cariño. Cuando levanto su mirada vio que era Sarah que estaba buscando algo de cariño, ese cariño que había olvidado tras perder a su único amor de su vida. Lilith se quedó hasta última hora frente a la hoguera buscando aclarar sus ideas, demasiadas voces le hablaban en su mente y el dolor remarcado en la biblia. Solo pensaba en que el demonio le seguía y que se escondía en el grupo, ella tendría que acabar con él. Bob estaba aún despierto mientras todos dormían, mientras todos dormían él pensaba sin cesar. Apartó a Maggie que le abrazaba con mucho cuidado para no despertarla y salió fuera del camión. Al salir vio a Lilith y decidió sentarse con ella para hablar con ella:
-¿Qué pasa, Lilith?
Lilith le miró preocupada ya que sus ideas le destrozaban por dentro:
-Bob, no sé que hacer. Sé que el mal se mueve entre nosotros…

... Capítulo 37 ...

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