martes, 22 de julio de 2014

T2: El Último Juego de Niños, Capítulo 37 por Elizabeth Thor



Jena Malone es Lilith
Bob le miró a los ojos y le dio un abrazo para que se tranquilizara, quería que supiera que siempre estaba a su lado:
-Vámonos a dormir. Tranquila, yo estoy a tu lado, Lilith.
Jack pasó casi toda la noche despierto ya que solo podía pensar en Sarah, esa forma de cogerle la mano y esa forma de hablarle, no entendía que estaba pasando con ella y por que se le había despertado esos extraños sentimientos hacia ella. Miró a su colchón y vio que la chica no estaba durmiendo, vio que Melissa estaba durmiendo y la dejó sumida en sus sueños para saber donde estaba Sarah. Al salir del camión vio que ella estaba practicando su puntería, había encendido unas cuantas bengalas e intentaba darle a algunas de las latas. Los dos chicos se quedaron mirando fijamente y, atraídos por sus bajas pasiones, se abrazaron. Se besaron sin cesar y entre las luces de las bengalas se desnudaron, se dejaron llevar por sus bajas pasiones. Sarah miró a Jack y negó por unos segundos:
-No podemos hacerlo, Jack…
-Claro, encontré unos condones en unos almacenes…
La pareja se besó con mucha pasión y desnudos se dejaron llevar por sus impulsos, Jack cerraba la boca a Sarah para que no se escucharan sus gemidos.
Katty dio un largo suspiro al ver esos interminables caminos de campos de maíz, suspiraba porque odiaba esa tranquilidad que se hacia con todo y sobre todo con su largo camino. No tenia emoción ir con el hummer de Matt por esas carreteras que no tenían fin, esas carreteras que al horizonte se podía ver un lago que brillaba con el sol, uno de los tantos efectos ópticos del calor abrasador de la carretera. Se encendió un cigarro y se frotó el pelo aburrida:
-Matt, Matt, ¿llegaremos algún día a algún puto sitio? -Katty dio una calada a su cigarro- Necesito estirar las piernas, tomar una cerveza, y Sam necesita un servicio para hacerse una paja…
Sam, enfadado, le hizo un corte de mangas a Katty y eso hizo que sonriera, le gustaba tocarle las narices a su amigo ya que estaba muerta de aburrimiento. Matt estaba junto a Mandy y no cesaba de darle prisas para que localizara a su hermana y al grupo de rebeldes:

Miley Cyrus es Katty
-Mandy, ¿donde coño están?
Mandy tenía en su regazo un ordenador para controlar el gps y poder saber donde estaba ese camión en ese momento, algo bastante complicado ya que por el poco mantenimiento el satélite ya no llegaba a funcionar, la falta de algún humano que trabajara en aquello ya se notaba:
-Matt, ya sabes que cuesta que esto funcione. El gps está conectado en uno de los pocos satélites que funciona y que cualquier momento se estrellara contra la Tierra, la tecnología adulta está dando fallos…
Un letrero avisaba que faltaban pocos kilómetros para llegar al próximo pueblo, al leer aquello Katty lanzó un largo suspiro de alivio ya que al final podrían bajar y respirar un poco fuera del coche, pero que ningún mini redneck le pidiera que se comportara. Al llegar al pequeño pueblo fue como entrar en otra dimensión, ya que todo aquello parecía un pequeño pueblo casi idílico, muy apartado del infierno que Matt y sus chicos se habían criado en la ciudad. Niños y adolescentes paseando por sus calles tranquilas, trabajando en las pequeñas tiendas y recuperando la vida que dejaron sus adultos cuando murieron. Esos chicos se quedaron mirado asombrados la llegada de los Hummer al pueblo. Aquello rompió la tranquilidad que se respiraba al ver como bajan los pasajeros de esas bestias de metal, no estaban acostumbrados a los extraños venidos de la ciudad. Katty se puso su gorra y cogió de la mano a Matt, mientras se sentían observados:
-Odio a estos rednecks, Matt. Seguro que podríamos pisarlos a todos…
-Busquemos algún sitio para poder tomar algo -Matt miró a Big T- Quiero que vigiles a Mandy mientras ella sigue buscando a Sarah.
Sam se crujió los nudillos y dio un largo suspiro, miró a su alrededor y sonrió al ver algo que le gustaba, muchas mujeres de cualquier edad y eso le excitaba. Despertando sus más bajos instintos y haciendo que la boca se le hiciera agua.
Matt tenía cogida de la mano a Katty y comenzaron a andar por la calle bajo los ojos de los pueblerinos, a su lado Sam y algunos de sus chicos con algunas de sus armas. Encontraron un bar y entraron para tomar algunas copas, volvieron a despertar la misma atención de la gente que estaba allí, sobretodo Katty al genero masculino, su forma de andar llena de sensualidad y su poca ropa. La chica sonrió al ver al camarero:
-¡Que comience a correr las bebidas! ¡Aquí está Matt!
El chico de unos trece años con gafas le miró extrañada mientras limpiaba un vaso. No sabía quien era ese tal Matt:
-Perdone, señorita ¿quién es ese Matt?
Matt lanzó una largo suspiro y Katty agarró de la camisa al camarero posándole en la sien una de sus pistolas plateadas:

Maisie Williams es Mandy
-Maldito niñato, no sabes quien es Matt. Él es el amo de la ciudad y él me ordenara vaciarte los sesos sobre la barra…Comienza a darnos todo el alcohol que queremos.
El chico tragó silaba mientras Katty le decía aquello:
-Perdón, no sabía quien era Matt. El hijo del sheriff nunca nos habló de él.
Matt cogió una de las cervezas y comenzó a pensar en lo que había dicho aquel chico, no sabía quien era ese hijo del sheriff pero parecía que era alguna clase ley en el pequeño pueblo. Katty comenzó a besarle el cuello solo deseando que fueran al piso de arriba para jugar un poco los dos juntos:
-Podríamos echar un polvo, ¿no crees, Matt…?
Matt suspiró y miró a su amante a los ojos:
-Olvidarme, quiero pensar un poco…
A su lado, Sam ya había visto una nueva victima para su arrebatarle la fragilidad, para intentar desvirgarla y eso le excitaba ya que parecía que habían muchas vírgenes en aquel sitio comparado a la ciudad. Comenzó a jugar con una chica de unos catorce años de largas coletas rubias y rostro plagado de pecas, con un bonito traje azul. Comenzó a acariciar sus coletas y mirarla como un lobo feroz:
-¿Quieres que te dé unos dulces? ¿Quieres que juguemos un poco?
Matt miró enfadado a Sam y le dio un fuerte puñetazo en la cara haciendo que comenzara a sangrar, no quería ver que los malos hábitos de sus chicos comenzaran a brotar:
-¿Qué quieres? ¿Qué te vuelvan a conocer como el violador de los dulces, asqueroso Sam?
Sam, enfadado, salió del bar llorando tras el golpe y corrió hacia el Hummer, mientras Katty hacia de las suyas con la gente que le rodeaba y era asustarlos por la forma de comportarse, por la forma de hablar. Se acercó a un chico y comenzó a mover el trasero como si estuviera bailando, comenzó a frotarse contra sus pantalones y comenzó a sonreír picaramente:
-Pequeño, seguro que estas deseando tirarte a una perra como yo de dieciséis años. Tirarme contra la barra y quitarme las bragas…
Katty a su lado viendo a una chica de su edad de pelo oscuro y que se moría de vergüenza al ver como se comportaba:
-¿Qué pasa, niñata? ¿Nunca te han follado?
Matt miró a sus chicos e hizo un gesto para que les siguiera, cogió fuertemente del brazo a Katty y la arrastró hacia la calle, la chica le miró furiosa como una cría:
-¿Ves cómo me comporto cuando no me echen un buen polvo…?
El camarero cogió el teléfono para llamar:
-Sheriff, tenemos un problema…
Mandy se sentó en un banco y siguió con sus cálculos intentando encontrar a los fugitivos, pero era todo un lío conseguir que funcionara el satélite y eso reconcomía la cabecita de la cría. El sol era demasiado molesto y extrañamente algo lo oscureció lentamente, cuando se quiso dar cuenta unos cuantos niños de su edad la rodearon y miraban extrañados:
-Niños, ?queréis largaros y dejarme trabajar….?
Los niños comenzaron a reírse por el comentario de esa extraña niña, una de las niñas con coletas le comenzó a hacer muecas, riéndose de la forma de hablar de Mandy sin llegar a entender que ella tenia un nivel intelectual comparable a un adulto:
-Aveiz vizto que forma maz rara tiene de hablar la niña…
Los niños la humillaban y se reían de ella, era algo que ella no entendía y era por que se había convertido el centro de todas las burlas. Un empujón y uno de los niños le quito el portátil, Mandy intentó recuperarlo y le hicieron la zancadilla, cayó al suelo impotente sin ninguna posibilidad de recuperarlo:
-Por favor, niños lo necesito…
La niña de las coletas cogió el portátil y lo levantó para tirarlo contra el suelo para romperlo, pero una gran mano agarró el artefacto e impidió que lo tirara. Era Big T que estaba allí para proteger a Mandy que hizo que los niños salieran corriendo asustados. Mandy cogió el portátil y lo pegó contra su pecho, miró a su amigo con una sonrisa:
-Gracias, Big T. ¿Por qué los niños son tan malos? -Dijo Mandy dejando correr una lagrima por su rostro- Soy inteligente pero no sé como piensa…
Big T había ido a comprar unos refrescos, se sentó junto a Mandy y le dio una lata, preocupado miró su rodilla que estaba sangrando tras la caída:
-¿Estás bien, Mandy? Sé lo crueles que pueden ser los niños, yo tuve que soportarlo siempre, puede ser por que jamas fui tan listo como tú…
.... Capítulo 38 ...

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