martes, 12 de agosto de 2014

El Último Juego de Niños, Capítulo 40 por Elizabeth Thor



Dane Dehaan es Bob
“Después de la tormenta, sigue viviendo en nosotros la buena música, después de escuchar a The Doors repasemos un poco los últimos éxitos de AC/DC. Una de las mejores cosas que me dejó mi padre fue el amor a la música rock”
Una voz de un chico de unos catorce años se escuchaba desde la radio, una de las pocas emisoras que se escuchaban por América. Uno de tantos niños que no quería que la música se olvidara como los adultos.
“Las bandas callejeras se han hecho con las calles de la ciudad e intento con mi hermana pequeña rescatar todos los discos que podemos,cada vez que escuchamos una canción de rock recordamos a mis padres y no sabemos cuanto tardaremos en morir por culpa de la violencia de las calles. Al menos podréis escuchar buena música, mis queridos oyentes”
Bob estaba pensativo y se fundió con la carretera, la única persona que le hacia compañía era aquel niño locutor y su cariño por la música. Maggie era su copiloto y lentamente fue acercando su mano hasta poder unirse con la mano de Bob en el cambio de marchas, el chico sintió ese tacto tan suave y miró a Maggie y ella le ofreció una sonrisa. Melissa estaba profundamente dormida y tenia apoyada su cabeza en el hombro de Jack, él acarició el pelo mientras su mirada se entre cruzaba con la de Sarah. Se sentía una extraña tensión sexual entre ellos que nadie podría descifrar y que ellos solo sabían. Tommy tenía una novela que había encontrado en uno de sus saqueos, era una novela de bolsillo de hojas amarillentas y por suerte no había perdido ninguna. Merlyn estaba leyendo por encima de su hombro, Tommy lanzó un largo suspiro al leer uno de esos pasajes:
-Niño tonto, no sabes nada de la historia de fantasía. Es el mundo de las fantasías humanas. Cada parte, cada criatura, pertenecen al mundo de los sueños y esperanzas de la humanidad. Por consiguiente. No existen limites para fantasía…
Merlyn acarició la cabecita de Tommy y le ofreció una sonrisa:
-Algún día, veremos La Historia Interminable. Sé que te gustará esa película…
Unos extraños ruidos fueron producido por el camión y fue asustando a Bob que intentó pisar el embrague para que no se ahogara el motor. Hasta que el humo oscuro avisó que había algo que no funcionaba y el olor a quemado avisaba que seria mejor parar:
-Mierda.
-¿Qué pasa, Bob? -Dijo Jack.
El grupo de chicos salieron del camión y Bob abrió el capo para ver el desastre que se había convertido el motor:
-Por dios, chicos, decirme que sabéis algo de motores…

Dianna Agron es Maggie
Jack y Tommy se miraron a los ojos bajo la ignorancia sobre mecánica y sobre todo de un camión:
-Bob solo entiende de motos y creo que a Jack le pasa lo mismo…
Un camino demasiado largo, un camino demasiado polvoriento para andar por la carretera que era devorada por el sol. El paisaje no era demasiado bonito para el grupo de chicos que comenzaron su largo camino, había coches estrellados que contenían los esqueletos de algunos adultos y conseguían mostrarte el maldito futuro que había comenzado hace años. Jack tenía cogida por la cintura a Melissa para ayudarle a andar y esperando el mejor sitio para poder descansar. Sarah, Bob y Maggie andaban por delante del grupo llevando las armas. Tras de ellos estaban Tommy, muerto de miedo al ver el desierto de huesos, y Merlyn, que le cogía de la mano para darle fuerzas para seguir andando.
-¿Por qué hay tanta muerte, Merlyn?-Preguntó Tommy.
-Seguro que estos adultos se encontraron con la lluvia cuando estaban en la carretera…
Melissa forzó una sonrisa mientras se apoyaba en Jack, se sentía tan inútil al estar en ese estado y no poder defenderse:
-Jack, me siento como un barril con la patitas muy cortas…
-Eres mi barril, Melissa.
Eso hizo que Melissa comenzara a reír sin cesar, Sarah miró a la pareja y su mirada se entrecruzó con la de Jack por unos instantes, le ofreció también una sonrisa. Al final de su camino llegaron a una bifurcación del camino hacia una granja y que estaba indicado por un buzón “Los Meyers”. Jack se quedó mirando al grupo y creyó que sería la mejor opción pedir ayuda a los granjeros, si encontraran todo aquello desierto esperaría encontrar un sitio para que pudiera descansar Melissa:
-Vamos a esa granja, espero encontrar ayuda o poder encontrar algún sitio para descansar…
Bob sacó el cargador de su arma y miró las balas. Levantó su mirada y observó a Sarah y Maggie:
-¿Estáis preparadas? No me fío de nadie…
Merlyn sacó un pañuelo de su bolsillo y se lo puso en la cara para tapar su madurez, para que nadie subiera que era una adulta y no asustar ni llamar la atención de nadie. Entraron a los grandes campos de maíz que extrañamente estaban regados y perfectamente cuidados. Vieron unas vacas pastando, unos perros corriendo por el prado y unos caballos. Eso llamó mucho la atención de Maggie, ya que nunca había visto a un animal de granja, un caballo lo había visto en fotos y en libros. Se acercó a la valla y se sorprendió al ver como el animal se acercaba a ella. Tímidamente, la chica acarició las crines del caballo. Bob, Jack y Merlyn se quedaron mirando mientras Maggie, Melissa y Tommy estaban fascinados por aquel animal.

Rita Volk es Mercedes
-Es increíble que los animales no sepan que ellos también están afectados y que con dieciocho años ya han vivido toda su vida -Dijo Jack.
-Cuando era pequeño, mis padres me llevaban a la granja de mis abuelos que tenían animales, un caballo no me llega a sorprender… -Dijo Bob.
Merlyn vio como alguien se acercaba a ellos, cogió de las manos a Jack y Bob con miedo y miró a los demás chicos:
-Venir aquí, tenemos compañía.
Llego allí Mercedes Meyers, una chica de dieciséis años con el rostro lleno de pecas, pelo castaño y con coletas. Con un traje con falda marrón gastado y unas botas dos tallas más grande, con los cordones desatados. Entre sus manos una escopeta y no dudaría en disparar a los extraños.
-¿Que queréis, extranjeros? Ésta es mi granja…
Jack levantó los brazos y se acercó a la chica, quería que supiera que no eran una amenaza. Paso a paso, Tommy estaba muy nervioso ya que temía que le disparara y Merlyn le cogió fuertemente de la mano para que no se moviera. Melissa se escondió tras Bob para no ver lo que pasaba ya que sentía que se podría morir de miedo en cualquier momento. Sarah tenia el dedo pegado al gatillo de su arma y tenía a Maggie bajo su mirada preparada para llenar de plomo a la Redneck.
-Venimos a buscar ayuda, no queremos hacer daño a nadie… -Dijo Jack.
Mercedes levantó su escopeta y apuntó a la cabeza a Jack, por unos instantes podría volarle la tapa de los sesos ya que no soportaba ni se fiaba de los forasteros. Pero algo le llamo la atención y fue la voz de Merlyn que se quito el pañuelo del rostro:
-No le hagas daño, por favor…
La joven bajó el arma al ver aquello ya que hacia años que no veía una adulta, pensaba que se habían extinguido después de la lluvia:
-No me jodas, eres una adulta...
Mercedes bajó su escopeta y la dejó caer al suelo, hacia tanto tiempo que no veía esa madurez. El último adulto que había visto fueron sus padres y los vio morir ante ella, miró a Jack señalando a Merlyn:
-¿Que hacéis con esa adulta? ¿Por qué está viva?
Merlyn se acercó a ella y le sonrió, una de esas sonrisas tan acogedoras y que para un niño podría ser casi paternal:
-Ellos me acompañan para encontrar la cura de la lluvia. Existe, yo soy la prueba…
Mercedes cogió de la mano a Merlyn para sentir el tacto de su mano ya que quería recordar el tacto de la piel de una adulta, quería recordar como ella acariciaba la mano de su madre cuando era una cría. Miró a los chicos:
-Soy Mercedes Meyers y éste es vuestro hogar para una semana…

Sarah Paulson es Merlyn
Mercedes se puso la escopeta en su espalda y se acercó a Melissa, comenzó a acariciar su preñez y le miró a los ojos:
-Qué clase de vecina sería si no diera una cama a una embarazada…
Miró a los chicos y dio un largo suspiro después de haber vivido ese momento tan angustiosos apuntándolos con su arma:
-Perdonarme, últimamente no tengo buenos recuerdos de los extraños.
Mercedes estaba llena de preguntas y más sobre esa adulta, la noche en su comedor habrían muchas preguntas y sobre todo sobre la adulta. El hogar de la redneck estaba parada en el tiempo antes de la lluvia, no quería olvidar a su familia. Tommy estaba mirando las estanterías llenas de libros había tantos que le gustaría leer y “Mundo de Sangre y Cenizas” o “White Dragon” era algunos de ellos.
... Capítulo 41 ...

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