miércoles, 20 de agosto de 2014

Vampiros en la noche, Capítulo 9


Megan Fox es Raquel Blair
Megan Fox es Raquel Blair
Raquel observó el gran caserón de la familia Bianchi. El salón era amplio y majestuoso, con grandes y cómodos sofás de terciopelo rojo y tupidas cortinas negras para no dejar pasar la luz del sol. Le encantaba toda esa ostentación, y en su interior anhelaba vivir en una casa con tantos lujos.
Lorenzo preparaba unas copas de sangre mientras esperaban a que la familia Bianchi apareciera. Raquel le observaba en silencio; era un hombre apuesto, alto, de pelo oscuro y ojos azules.
Aldur hablaba con Dante de la muerte de Francesca. La familia Blair al completo vestía de negro como respeto a ella. Raquel se lo había puesto porque adoraba ese color.
Entornó los ojos y dio una vuelta por el gran salón.
«Espero que no tarden en venir —pensó—. Todo éste protocolo me aburre.»
Las puertas de madera se abrieron de repente y la familia Bianchi entró en el salón. Estaba el patriarca, su esposa, la hija mayor y heredera de la fortuna familiar, y los mellizos, un chico y una chica.
Aldur y Dante se pusieron rígidos, Raquel cruzó los brazos sobre el pecho, «Al fin llegan.»
—Bienvenidos, familia Blair, a nuestro humilde hogar —dijo irónicamente el patriarca de la familia con una falsa reverencia.
Aldur se adelantó y se acercó a él.
—Tenemos que hablar. Dante, acompáñanos —dijo y miró a su hijo y los tres salieron del salón.
El resto de la familia Bianchi se quedó unos instantes ante la puerta y luego empezaron a charlar entre ellos.
Raquel había observado la escena en silencio.
—¿Puedo ofrecerle un poco de sangre? —Lorenzo se acercó a ella con dos copas en las manos.
—Claro —respondió—. Por cierto, soy Raquel —Le tendió una mano y Lorenzo la besó—. Vaya, todo un caballero —dijo sonriente.
—Y más con bellas damas como usted, además, ya nos hemos visto antes —Lorenzo le dio la copa de sangre—. Espero que sea de su agrado.
Raquel empezó a beber con avidez. El viaje había sido largo, y aunque hacía poco tuvieron todo un festín, estaba sedienta.
—Deliciosa, A positivo, ¿cierto?
—Y de una dama virgen, de la mejor cosecha de mi padre —añadió Lorenzo.
Raquel sonrió complacida.
—Y refréscame la memoria, ¿cuándo nos hemos visto?
—En una de las fiestas de mis padres, hace unos años —respondió Lorenzo.
Raquel se acercó a él.
—Cierto. Le recuerdo —dijo y le cogió del brazo—. Estuvimos charlando un rato, hasta que Aldur nos interrumpió.
—Exacto —contestó Lorenzo—. Tuvimos una agradable charla en el jardín, bajo la luz de la luna.
Raquel asintió. Lo recordaba, «Y si Aldur no hubiera asomado la cabeza, aquella noche hubieras acabado entre mis piernas», pensó con resignación. A Raquel le encantaban los hombres como Lorenzo para pasar una noche loca de sexo, o para alimentarse de ellos hasta la muerte.
Miró a su alrededor. La familia Bianchi seguía charlando animadamente sin prestarles atención, y Aldur y Dante estaban tardando en volver. «Aquí estaremos a salvo. Y ahora que Francesca no está, ella tenía todo el poder.
—Podríamos proseguir la charla que dejamos a medias. Si le parece bien —dijo Lorenzo sacándola de sus pensamientos.
Raquel dudó un poco. Quería estar cuando Aldur y Dante volvieran, pero se aburría estando en aquél salón. Suspiró, «Un rato de charla y aire fresco no me vendrá mal.»
—Me parece perfecto —decidió al fin.
Lorenzo le ofreció el brazo y los dos vampiros salieron juntos al jardín.
***
Jack llevaba toda la noche acechándole. Era un vampiro de tercera categoría, sin contacto con la realeza vampírica, pero en los bajos fondos los cotilleos
Chace Crawford es Jack Blake
Chace Crawford es Jack Blake
corrían como la sangre en las venas.
No se acercaba demasiado a él, ya que temía espantarle. Era un hombre de unos treinta años, de estética informal, castaño y de ojos avellana que parecía tener predilección por la sangre de los jóvenes. Y Jack aprovecharía esa debilidad.
Se encontraban en un club del centro de Londres y el vampiro salió a que le diera el aire. Jack le siguió y chocó con él.
—Disculpe, no le había visto —dijo con la mejor de sus sonrisas.
El vampiro le miró de arriba a bajo.
—Tranquilo —Ladeó la cabeza con curiosidad—. Eres nuevo por aquí, ¿cierto?
—Sí, acabo de llegar de Manchester. Soy Jack.
—Owen —dijo el hombre y sonrió.
—¿Quieres que vayamos a un sitio más intimo? Así podremos charlar mejor —dijo Jack coqueteando. Esperaba que su atrevimiento no le espantara.
Owen le miró con extrañeza, pero a los segundos pareció complacerle la idea.
—Claro, ¿por qué no? Hay un bar en la esquina. Es más tranquilo que esto —Señaló la puerta del local.
—Perfecto. Te sigo.
Se pusieron en marcha. Owen iba delante, indicando el camino. Llegaron a un callejón y el vampiro se acercó a él.
—Así que acabas de llegar a la ciudad, ¿eh? ¿Conoces a mucha gente por aquí?
—No, la verdad es que estoy solo por así decirlo —Jack sabía que era eso lo que Owen quería escuchar.
El vampiro asintió y se detuvo en seco.
—En ese caso… —Empezó a decir sacando los colmillos.
En ese momento, Jack sacó una estaca en un rápido movimiento y empujó al vampiro contra la pared.
—¡¿Pero qué coño?! —Owen estaba desconcertado—. ¿Quién eres?
—Soy Jack Blake, cazador de vampiros, y quiero hacerte unas preguntas.
—Yo no sé nada —dijo intentando apartar a Jack.
—Eso lo decidiré yo —Lo cogió con más fuerza y puso la estaca sobre el corazón de Owen—. Bien, empecemos. Los Blair se han marchado de la ciudad, ¿cierto? —El vampiro no dijo nada. Se limitaba a contemplar la estaca aterrado—. ¡¿Cierto?!
—¡Sí, sí! —Consiguió decir.
—¿Y dónde se encuentran ahora?
—Yo no…
—¡Dímelo! —Jack acercó su cara a la de Owen amenazante.
—¡No lo sé! ¡Te lo juro!
—¿Y qué sabes?
—So-solo que se han marchado de la ciudad, nada más —Jack acercó más la estaca al corazón—. ¡Es la verdad! ¡No sé más!
Jack suspiró. Esperaba sacar más información acerca del paradero de los Blair. Owen sólo le había confirmado algo que ya sospechaba; los Blair ya no se encontraban en Londres.
—Bien, gracias por la información —dijo y clavó la estaca en el corazón muerto del vampiro.
... Capítulo 10 ...

0 comentarios:

Publicar un comentario