miércoles, 24 de septiembre de 2014

El Último Juego de Niños, Capítulo 45 por Elizabeth Thor


Cameron Boyce es Wesley
Sarah levantó su arma y apuntó a Katty en la cabeza, suspiró y deseó por unos momentos volarle la tapa de los sesos, quería vengar a sus amigos muertos y sobre todo a Dean. Quería destrozarla por las muertes que había provocado, era una zorra que tenía que morir:
-Estás deseando matarme, ¿no es así, Sarah? Estás deseando meterme cinco tiros en mi linda cabecita…
Sarah negó con la cabeza por unos instantes y sonrió:
-¿Te imaginas que vuelva con mi hermano y le pida que te mate? ¿Qué puede evitar cumplir los deseos de su hermana favorita?
Katty cerró los dientes con fuerza y se limpió el sudor:
-Será furcia…
Mary Lee cogió su guitarra y para matar algo el tiempo comenzó a tocar, como siempre recordaba la canción que su madre les cantaba cuando eran pequeños ella y su hermano. El tema de Johnny Cash le recordaba aquellos días antes de la muerte y aquellos días antes de tener que coger el papel de su madre e interpretarlo, tenía que seguir con la vida que ella dejó y ser como ella para el resto de su vida. Se quedó vigilando en la pequeña prisión a los forasteros y si tenía que entrar con la porra lo haría, entraría para hacer callar los insultos de esa gentuza.
Sam se acercó a los barrotes y se fijó en la chica, si fuera por él ya tendría a aquella cría tirada en el suelo y la estaría violando. Le cortaría con su navaja y le golpearía como hacía con sus victimas en la gran ciudad. Pero le separaba estos barrotes:
-¿Sabes quien es Matt, pequeña furcia? ¿Tu cerebro cateto lo llega entender? Él es Matt, el amo de la ciudad...
Mary Lee se acercó a Sam con su escopeta y le apuntó con una sonrisa en los labios:
-Sigue hablando y me harás feliz dándome una razón para volarte la tapa de los sesos...
Matt se acercó a los barrotes y posó, miró con mucha seriedad a la paleta y forzó una sonrisa:
-Quiero hablar con tu jefe. Quiero hablar con el sheriff y no con una paleta como tú…
Sam comenzó a reírse al escucharle, Matt le miró y le hizo un gesto para que se callara:
-Cállate de una puta vez, Sam…
Mandy se quedó en silencio mientras que sentía la pequeña caricia de su protector, cada vez que sentía su fuerte mano deslizándose por su rostro se sentía más segura. Poco a poco la relación de Mandy y Big T era algo más que amistad, eran como hermanos y ese gran chico había despertado algo de sensibilidad que ella creía haber perdido.
Clay entró en la habitación y se acercó a las rejas de la celda, comenzó a observar a los presos y eran la clase de gente que su padre odiaba a muerte, eran extranjeros. Mary le miró sonriendo:
-Clay, el señor Matt quiere hablar contigo…
-¿Tengo que conocerte de alguna manera, señor Matt? ¿Tengo que conocer tu fama de alguna manera?
Sam cogió fuertemente los barrotes y miró indignado a Clay:
-Matt es el amo de la ciudad, es increíble que un paleto le hable de esa manera…
Matt miró a Sam y le hizo un gesto para que se callara:
-Soy Matt y tengo tanto dinero que podría comprar este pueblo y quemarlo hasta los cimientos, podría colgarte a las puertas de mi hotel, suéltanos y pensaré si te perdono la vida…
Clay miró a Matt y comenzó a sonreír, comenzó a liarse un cigarrillo, un cigarrillo como siempre hacía su padre con una gran tranquilidad. Eso siempre sacaba de sus casillas a cualquier preso, eran costumbres de su padre y ahora eran sus nuevas costumbres.
Taissa Farmiga es Sarah
-Estás en mi pueblo, eres un extranjero y, ¿sabes como tratamos a los tuyos? los colgamos y nos da igual lo importante que sean…
Mary Lee sonrió al escuchar aquello, tenía ganas de hacer algo más que colgar a unos extranjeros en la plaza del pueblo. Estaba deseando salir a cazar a unos animales muy especiales.
-Clay, podríamos ir de caza, sería divertido…
Clay sonrió al escucharla, hacía tiempo que no salían a cazar:
-Me pregunto si Matt será una buena caza para esta noche, ¿no crees, Mary Lee?
Katty y Sarah se quedaron a varios metros de la prisión, allí estaba el hermano de la jovencita a la espera de ser juzgado y posiblemente ahorcado en la plaza del pueblo:
-Allí esta tu hermano, Sarah, y a saber lo que quieren hacer esos catetos con él, seguro que quieren colgarlo en la plaza del pueblo… Pero la jodida Katty está aquí.
Sarah y Katty entraron en la prisión con sus armas preparadas, podría ser que cayera alguna de ellas, pero el silencio se rompería por el sonido de los disparos. Al entrar, Sarah apuntó a Clay y Katty a Mary Lee:
-Feliz cumpleaños, cateto. Espero que tengas suficientes balas para encender el pastel de cumpleaños, soltad a Matt y a mis compañero…
Matt cogió fuertemente los barrotes y sonrió, no podía creer que su hermana hubiera venido a rescatarlo. Pensaba que el dolor y el odio les separaría por siempre, siempre soñó que ella volvería a sus brazos y volverían a ser la familia perfecta:
-Has vuelto, Sarah. Gracias…
Katty le quitó las llaves a Mary Lee y se dispuso a liberar a los suyos. Matt sonrió lleno de orgullo al ver que su hermana había vuelto a su lado, podría volver a ser una familia y cesar sus peleas:
-Sarah, sabía que volverías, sabía que volverías a mi lado, cariño…
Escucharon el sonido de unas pistolas y al girarse se dieron cuenta que estaban allí atrás de ellos Connor y Wesley que les apuntaron son sus pistolas:
-Será mejor que dejéis vuestras armas… -Dijo Wesley.
Connor se acercó a las dos mujeres y le cogió las pistolas, el chico de pelo oscuro y no muy alto era muy callado, era como su padre un ser silencioso que jamás levantaría la voz y siempre le daba la razón a Clay dando su vida por él si hiciera falta. Mary Lee se acercó a Katty y le pegó un puñetazo en el estomago, esta cayo al suelo retorciéndose de dolor:
-Asquerosa furcia, tus padres eran primos, ¿no es así?
Clay respiró con calma y comenzó a sonreír, miró a Wesley:
-Hace mucho tiempo que no salimos de cacería, señor alcalde. Esta noche me encantará cazar al “famoso” Matt…
Wesley asintió y cogió fuertemente del brazo a Sarah, lentamente le olió el cuello, en ella había encontrado un dulce para aquella noche. Le tiró fuertemente del pelo y miró a sus amigos:
-Creo que esta noche esta chica la pasará conmigo…
Matt golpeó los barrotes furioso y comenzó a gritar:
-Maldito enano, si te atreves a tocar un pelo a mi hermana te juro que te mataré… Te juro que saldré de aquí y te cortaré a rebanadas…
Abrieron la puerta de la celda y empujaron a Katty dentro, ella cayó de rodillas y se levantó poco a poco:
-Malditos paletos, malditos cerdos…
Connor cogió del brazo a Sarah y la arrastró a los pasos de Wesley, sería llevada a la casa del alcalde. Ese pequeño político, al igual que su padre, era un santo para sus ciudadanos y un pervertido cuando estaba a solas. Al entrar en la casa, Sarah fue tirada en el sofá, ella intentó moverse para escapar. Connor le subió la manga a Sarah mientras que Wesley preparaba una inyección para tranquilizarla.
-¿Sabes una cosa, bonita? mi padre me enseñó a engañar a los votantes y a sus espaldas ser un cerdo, ¿quieres descubrir lo cerdo que soy?
Cristina Ricci es Mary Lee
Sarah se desmayó lentamente por culpa de las drogas que le metieron en vena, Connor la miró en silencio y le acarició el rostro lentamente, Wesley comenzó a desabrochar los botones de la blusa de la chica. El alcalde miró al ayudante del sheriff y le señaló la puerta:
-Lárgate, Connor, lárgate…
Connor antes de salir por la puerta miró a Wesley y como se entretenía en violar a la chica, el pequeño pecoso pervertido sin girarse le dijo algo a su compañero:
-Soy el alcalde, soy un ser respetable y no quiero que le cuentes a nadie lo que estoy haciendo, ¿entendido, Connor?
Sarah luchó como pudo, luchó contra Wesley con todas sus pocas fuerzas. Le tenía cogida por los brazos mientras le quitaba los pantalones lentamente. Sarah luchó contra el sueño que le comía poco a poco, le escupió en toda la cara y eso hizo que Wesley, enfadado, le pegara una torta. Sarah le dio un rodillazo en sus partes más sensibles, haciendo que el alcalde cayera al suelo dolorido. Sarah se levantó torpemente y cogió una pequeña figura que había encima de la librería, se puso de rodillas y le apuñaló en un ojo. Wesley comenzó a gritar como un cerdo hasta que Connor entró en la casa y cogió a Sarah por los brazos hasta que cayó desmayada. Wesley se levantó y puso una mano en su perforado ojo:
-Llama a un médico, mi ojo...
... Capítulo 46, próximamente ...

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