miércoles, 29 de julio de 2015

El Último Juego de Niños, Capítulo 56 por Elizabeth Thor


Joe Dempsie es Matt Nolan
-Para, Matt, como ves estas solo. No tienes a tus chicos, no tienes ni siquiera a Katty y no creo que Big T quiera cumplir tus ordenes ya que quiere sobrevivir… Descansemos ya que tenemos armas -Bob miró a Mandy- ¿Cuántas balas nos queda?
Mandy cogió su mochila y comenzó a contar las balas que tenía, comenzó a suspirar al ver las pocas balas que les quedaban, no serían suficientes para un nuevo tiroteo:
-Solo tenemos para cuatro cargadores, hay también cinco disparos de escopeta…
La chica se sentó en el tronco de un árbol y abrió su portátil que tambien guardaba en la mochila:
-Encima se me esta agotando la batería…
Matt estaba mirando a todas las direcciones ya que estaba nervioso, estaba inquieto ante cualquier crujido del bosque, estaba enfadado con el todos, quería destruirlo todo. Se llevó la mano al bolsillo y sacó lo único que había recuperado de su hermana: su pequeño bolso hecho de lana que estaba manchado de sangre. Lo abrió poco a poco y comenzó a ver lo que escondía su hermana, comenzó a sonreír al ver unas fotos, unas fotos donde aprecia su familia y eso despertó una sonrisa en los labios. Rebuscando más entre sus cosas encontró una carta que Sarah había escrito:
Querida Melissa, ya hemos llegado a nuestro final y podremos vivir más allá de los dieciocho años. Querida amiga, si no te has dado cuenta Jack y yo mantenemos una relación, él me quiere y yo a él. Quiero que sepas que aunque esté conmigo, nosotros estaremos contigo para criar a su hijo
Matt rompió en mil pedazos la carta que escribió su hermana, cerró con fuerza los dientes y se llenó de rabia, todas esas estúpidas ideas de revolución fueron culpa de Jack, su estúpido amor hizo que ella no pudiera dar un paso más hacia atrás, podría haber vuelto a sus brazos cuando murió Dean.
Melissa estaba tumbada tras unos arboles, Merlyn le acariciaba la mano preocupada ya que temía que rompiera aguas en cualquier momento. Tommy suspiró mirando a Matt, estaba muerto de miedo ante su presencia, esas miradas, esa forma de hablar:
-Vamos, Melissa, tienes que aguantar un poco más…-dijo Merlyn.
Melissa cerró los dientes con fuerza tocándose su hinchado ombligo:
-No quiero que nazca sin que este Jack…
Tommy suspiró:
-Estaríamos más seguros con Jack aquí…
Se escucharon pasos y ladridos de perros, los chicos del sheriff habían encontrado el rastro de los chicos, tras pasar la noche eran menos y la ley había conseguido contar con cinco chicos más para la persecución.
Clay Walter, el hijo del Sheriff, consiguió encontrar el rastro de los chicos gracias a los perros, al escuchar como los perros ladraban sin cesar el chico preparó su escopeta, y miró a Connor y Mary Lee para que se prepararan para comenzar a disparar. Los tres chicos se pararon para darle una charla a los nuevos refuerzos:
-Quiero que matéis a esos miserables. Han matado al alcalde, han destrozado la paz de nuestro pueblo…
Clay se acercó a Connor y Mary Lee, casi susurrando les dije a los chicos:
-Si fuera por mí les daría una puta medalla a esos delincuentes. Con la muerte del hijo del alcalde yo soy quien manda… pero tengo que llevar sus cadáveres al pueblo.
Clay tenía que demostrar que tenía una mano de hierro con los extraños, más por el tiroteo en la granja de Mercedes, no quería que sus vecinos hablaran o rumoreaban que él tuvo algo que ver, quería llevar unos cadáveres llenos de balas para asustar a todos y hacerles callar. No quería que nadie se levantara contra su poder, no quería que nadie se levantara contra su ley.
Matt cargó una pistola y se la tiró a Tommy:
-Será mejor que protejas a las chicas… Demuestra que eres un hombre y defiende a tu hermanita, la vieja, a la cría y a la embarazada.
Tommy se acercó a Merlyn y entre las dos ayudaron a levantarse a Melissa, las dos llevaron a la chica embarazada, el chico miró a Mandy:
-Mandy, reparte las balas y nos vamos a esconder…
Maggie cargó su pistola y miró a Bob con una sonrisa en los labios, sin pensarlo dos veces le dio un beso en los labios, quería llevarse algo al otro mundo y lo mejor era un beso:
-Nos veremos en el otro mundo, Bob…
Mandy, tras repartir las balas, corrió hacia Big T y le dio un fuerte abrazo. No quería perder a ese gigante, por una vez se había abierto una brecha en su psicopatía y no quería perderle:
-Ten cuidado, grandullón, no quiero perderte…
Matt cargó la escopeta y se llenó los bolsillos de balas para poder seguir disparando. Miró a los chicos:
-Somos enemigos, si no tuviéramos un enemigo en común os mataría, pero ahora necesitamos unirnos…
Maggie tragó saliva y sintió como le saludaba las manos, no sabía como podrían sobrevivir a aquello. Vio a su alrededor el seco bosque, ese seco bosque que sufría por culpa del verano, uno de los más duros de los últimos años y una idea nació en su mente:
-Esperar, chicos, podemos hacer un incendio en el bosque y aprovechar el humo para enfrentarnos a ellos…uno a uno.
Dianna Agron es Maggie
La furgoneta comenzó a atravesar la carretera totalmente desierta, con coches abandonados con cadáveres de adultos y un graffiti en uno de los coches que ponía “Si eres adulto, estas muerto”. Jack intentaba moverse con la furgoneta poco a poco, Katty suspiró aburrida al sentir tanto calor en su cuerpo y comenzó a mirar por la cabina para saber lo que guardaban estos catetos. Sonrió al ver que escondían un paquete de tabaco y un mechero, cogió un cigarro, se lo puso en los labios y lo encendió:
-Bueno, está más seco que mi corazón, pero se puede fumar…
Como pudo Katty le dio una calada que casi se dejaba las encías, estaba tan seco que le costaba saborear el tabaco. En silencio Lilith comenzó a salir de su escondite y se acercó a la caja de herramientas, de allí cogió un destornillador. Katty se giró para mirar la parte de atrás de la furgoneta al escuchar un ruido, cuando se quiso dar cuenta, Lilith saltó contra ella y posó el destornillador en el cuello de su antigua torturadora:
-Puedo matar al demonio…-dijo Lilith.
Jack frenó de golpe y miró a Lilith, no podía matar a Katty ya que Matt sería un peligro más grave si perdía a su mano derecha:
-Lilith, déjala. Yo soy el primero que la quiero ver muerta, deseo verla muerta pero ahora no, déjala Lil…
Lilith comenzó a llorar ya que deseaba matar a Katty y le costaba por unos segundos clavarle el destornillador en el cuello, quería matarla pero creía demasiado a Jack. Katty aprovechó eso para morderle la mano, cuando Lilith la soltó dolorida Katty le dio un fuerte puñetazo haciendo que se golpeara contra la pared de la furgoneta y cayera al suelo inconsciente.
Katty miró a Jack y sacó sus cuchillos, el chico pego un frenazo y cogió del cuello a su compañera, le miró a los ojos con odio, con ganas de matarla:
-Quiero que sepas que te podría romper el cuello, quiero que sepas que eres tan frágil como una ramita entre mis manos…Ella esta loca por tu culpa.
Katty respiró con calma cuando las manos de Jack le soltó, respiró ese apreciado oxigeno que necesitaban sus pulmones, se llevó las manos a su delicado cuello. Jack comenzó a oler un algo familiar, un olor de madera quemándose y al mirar a las montañas vio que alguien o algo había comenzado un fuego.
-¿Ese fuego? Puede ser…
Katty tragó saliva con dificultad:
-A esa dirección se fueron Matt con tus jodidos amigos…
El humo hizo que se oscureciera el día, el humo oscureció el sol y por unos minutos los chicos del sheriff estaban perdidos por el bosque. Uno de ellos no podía ver a un centímetro de su nariz, estaba tosiendo al encontrarse con todo aquello y de la nada apareció un fantasma, apareció un ser enmascarado. Una delicada figura que tenía un pañuelo en la boca y un cuchillo entre sus manos. Cuando el chico se quiso dar cuenta su atacante le corto el pescuezo y la sangre comenzó a salir sin cesar.
... Capítulo 57 ... 

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